Ante ello, Muñoz afirmó que las denuncias son resultado del orden que han llegado a implementar en poco tiempo en las prisiones de la nación centroamericana.
"¿Qué es lo único que estamos haciendo nosotros?, que se respete la autoridad. Y sabe algo, autoridad que no se respeta, no sirve. Simple y sencillamente aquí se va a respetar a la autoridad y se va a cumplir con la ley", indicó el comandante de la PMOP.
En cambio, los defensores de derechos humanos sostienen sus denuncias y afirman que los abusos no solo son cometidos contra los privados de libertad. Aseguran que los familiares de los detenidos en prisión también sufren vejámenes de los uniformados.
"A algunos familiares se les puso a hacer sentadillas y a las mujeres se les quitaba su ropa interior y si andaban con su periodo menstrual, les obligaban a quitar la toalla sanitaria. Hubo también mujeres que denunciaron que les introdujeron dedos en sus partes íntimas", denunció Delma Ordóñez, presidenta de la Asociación de Familiares de Privados de Libertad.
Presentar pruebas
El comandante de la PMOP insiste a los activistas y defensores que presenten las pruebas de los supuestos abusos cometidos contra los privados de libertad recluidos en los diferentes centros penales del país.
Sin embargo, en el Comité Nacional de Prevención contra la Tortura, Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes (Conaprev) afirman que constaron en el lugar varias de las irregularidades.
"No he tenido hasta ahora conocimiento que un privado de libertad haya denunciado choques eléctricos. Pero en algunos centros -penales- observamos que privados de libertad no tenían uñas", manifestó Melissa Escoto, directora del Conaprev.
Control de las cárceles de Honduras
El Gobierno hondureño tiene previsto construir una cárcel de máxima seguridad en las Islas del Cisne, en el Caribe del país, para aislar a corruptos, narcotraficantes y jefes de pandillas.
Según informes oficiales, los reos peligrosos, pandilleros, narcotraficantes y sicarios, entre otros, han ordenado crímenes de reciente y vieja data desde el interior de las cárceles de ciudades como Tegucigalpa y San Pedro Sula.
Un día después de la matanza en la PNFAS, la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, ordenó la intervención de las prisiones por parte de la Policía Militar y lanzó la operación Fe y Esperanza.
Al menos 1,105 armas de fuego de diverso calibre y unos 23,925 proyectiles fueron incautados durante la operación en las 25 cárceles del sistema penitenciario de Honduras.
Lo hallado en el interior de los centros penales hasta ahora "es apenas el 10 por ciento", según el titular de la PMOP, Ramiro Muñoz, quien recalcó que mientras él esté al frente de la Policía Militar los privados de libertad "no volverán a controlar las cárceles".
Según el mandato de la presidenta hondureña, durante un año la PMOP deberá "reclutar, capacitar y formar" por lo menos 2,000 nuevos custodios de centros penales, en cumplimiento de la Ley del INP.
