En el video que compartió el hondureño, se puede ver cómo una mujer policía está redactando la infracción. Mientras que su compañero se percata que los están grabando, lo que le causa molestia y toma la mano del señor con fuerza.

Según dijo el agredido, el agente le torció los dedos, e incluso, aseguró que se los había quebrado por el intenso dolor que sintió.

"Estoy grabando por mi seguridad y me están agrediendo. Usted está viendo la agresión de él y la falta de respeto", manifestó el indignado hombre.

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El hondureño recibió una infracción porque su hijo, menor de edad, iba conduciendo el vehículo. Aunque él aceptó la infracción, expresó su molestia por el abuso policial que vivió.

"Deja de grabar hermano", le dijo el policía mientras trató de arrebatar el teléfono.

Cabe señalar que el inciso 34 del artículo 98 de la Ley de Tránsito establece como una infracción grave "que el propietario de un vehículo permita que el mismo sea conducido por una persona carente de licencia o permiso vigentes". En ese sentido, se impondrá una multa de 600 lempiras al propietario del vehículo.

Tras varios minutos discutiendo, interviene un tercer policía, quien le recomendó al conductor que aceptara la multa; sin embargo, se negó a escuchar la queja del ciudadano.

El hombre lamentó que las autoridades policiales del país cometieran este tipo de abusos frente a sus compañeros sin castigo alguno.

De acuerdo con la Portavoz de la Dirección de Asuntos Disciplinarios Policiales (Didadpol), Jessy Amador, existe una unidad que se encarga de monitorear los videos que circulan en redes sociales de miembros de la carrera policial.

Posteriormente se les da el seguimiento y "hay casos que se aperturan de oficio y otros que no tienen suficientes elementos para aperturar". Hasta el momento, se abrió una investigación sobre lo ocurrido en la zona sur del país.

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