La facilidad para operar en Honduras fortalece a las redes de trata de personas que actúan en coordinación con grupos de México y Suramérica, según lo explica Elsy Reyes, coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana del Comisionado Nacional de Derechos Humanos (Conadeh).

"Es importante utilizar las herramientas legales disponibles, ya que el tráfico ilícito de personas migrantes está tipificado en el Código Penal y en los instrumentos internacionales. El Estado de Honduras puede trabajar en coordinación con otros países de la región para combatir este delito", afirma Reyes.

La red de estos criminales en Honduras incluye a policías, agentes migratorios, taxistas, transportistas, vendedores y algunos empleados de hoteles que facilitan el paso de los migrantes.

"En algunos operativos, cuando pedimos documentos de identificación, los migrantes suelen insertar un billete de veinte dólares en el pasaporte", señala el agente.

Las redes

Según las autoridades, en Honduras existen redes de trata que se distribuyen por el territorio nacional y están bajo vigilancia.

Estas organizaciones se aprovechan de migrantes vulnerables y los obligan a trabajar para el crimen organizado o, en el peor de los casos, los explotan sexualmente.

"No a todos los llevan hasta sus destinos; hay tratantes que, en coordinación con las redes en Honduras, se aprovechan de la condición de los migrantes y los guían a determinadas áreas para secuestrarlos, tal como ocurre en Guatemala y México", explica el agente de la Unidad de Trata del Ministerio Público que habló con tunota.

A los migrantes que pagan entre $6,000 y $12,000 les ofrecen rutas definidas con ciertas comodidades y riesgos menores. Sin embargo, se ha constatado que los migrantes provenientes de China, en su mayoría, reciben un trato preferencial.

"Vienen en unidades climatizadas, los alojan en buenos hoteles y les proporcionan los documentos necesarios. El trato es muy diferente al que reciben los migrantes de otros continentes o países", refiere el agente.

Migrantes en tránsito que ingresan por la zona oriental de Honduras.

La coordinación

Las redes de trata de personas actúan en diversos escenarios y se especializan en diferentes operaciones, como el reclutamiento, el suministro de lugares para mantener a las víctimas ocultas, la elaboración de documentos falsos, el transporte de víctimas hacia y desde su lugar de trabajo, la explotación directa y la rotación de víctimas a diferentes destinos, tanto internos como internacionales.

"Las redes se coordinan con sus homólogos de Sudamérica y México. Establecen las horas, días, llegadas y el trato que darán a los migrantes mientras transitan por el país", explica uno de los investigadores.

Estas organizaciones cuentan con distintos roles. Entre ellos están quienes financian y supervisan toda la operación, personas poco conocidas cuyo anonimato se protege y que incluso pueden estar separadas de la organización.

Los transportistas conectan y ayudan a las víctimas a salir de su país de origen, utilizando vías terrestres, marítimas o aéreas.

Operativo de autoridades hondureñas en busca de redes de trata de personas.

"En Honduras hemos tenido casos de compatriotas que pagaron hasta trece mil dólares. Cruzaban México en avión, les conseguían la carta de refugiado y luego los llevaban a Estados Unidos. Toda esta operación se coordina desde Honduras", explica el investigador.

Durante la espera en cada país, la mayoría de los migrantes sufre porque son obligados a permanecer encerrados en lo que denominan "casas de seguridad", donde se cometen numerosos abusos. En estos lugares, a menudo se les priva de alimentos y se les obliga a cumplir roles de trabajo.

Desde el 1 de enero hasta el 29 de mayo de 2024, se han registrado más de 216,000 migrantes cruzando Honduras, según datos del Instituto Nacional de Migración (INM).