Roger Alberto Coleman Dempster, uno de los cinco jóvenes asesinados por supuestos miembros de la Pandilla 18, tras intentar mudarse desde la Residencial Honduras hacia la Colonia Mirador de Oriente, era conocido por su carácter tranquilo y espíritu emprendedor. 

Roger vivía junto a su pareja, Annie Villatoro, en el bloque T1 de la Residencial Honduras. Ambos habían compartido su vida por varios años en este lugar. La trágica noticia ha dejado un profundo dolor en sus seres queridos y amigos cercanos.

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Roger en una fotografía de archivo.

Según un amigo cercano, Roger siempre había vivido en la Residencial Honduras, donde se había establecido y había iniciado su negocio de taxi privado, destacándose como un trabajador dedicado y luchador.

Por qué se muda la pareja de Residencial Honduras

La pareja se vio obligada a buscar un nuevo hogar cuando el dueño de la casa en la que residían les pidió que desalojaran la vivienda.

Fue entonces cuando Roger encontró una oportunidad en la colonia Mirador de Oriente, a través de Facebook. La oferta, sin requerir un depósito, les pareció una ganga, y decidieron mudarse el domingo 23 de junio.

Con la ayuda de amigos, Roger y Annie empacaron sus pertenencias y comenzaron la mudanza. Sin embargo, en el segundo viaje hacia su nuevo hogar, la pareja desapareció sin dejar rastro.

Encontrados en Tatumbla

Seis días después, los cuerpos de Roger y Annie fueron hallados en una zona montañosa y de difícil acceso entre los municipios de Tatumbla y El Zamorano, a varios kilómetros de donde desaparecieron. Las autoridades revelaron que la casa que habían alquilado era de interés para la Pandilla 18.

Según el Ministro de Seguridad, Gustavo Sánchez, los cinco jóvenes, incluyendo a Roger, su pareja y sus tres amigos, habrían sido asesinados el mismo día en que fueron raptados durante el proceso de mudanza.

La noticia ha dejado consternados a todos los que conocieron a Roger, quien siempre será recordado por su amable sonrisa y su bondad.

Familiares y amigos han expresado su profundo dolor y lamentan la pérdida de un joven trabajador y lleno de vida, cuya existencia fue truncada de manera tan brutal. La comunidad exige justicia y mayores medidas de seguridad para prevenir que tragedias como esta vuelvan a ocurrir.