Transcurre un año desde aquella fatídica madrugada en la que un comando armado atacó a Said Lobo de 23 años, hijo del expresidente Porfirio Lobo Sosa y de la ex primera dama Rosa Bonilla de Lobo.
En ese hecho también fallecieron: Luís Armando Zelaya Rivera, de 23 años, sobrino del exjefe de las Fuerzas Armadas, Romero Vásquez Velásquez, así como Norlan Enrique Rivera Rodríguez, 34 años y Salomón Vásquez de 27 años.
Ese 14 de julio de 2022, marcó la vida de cuatro familias, las que quedaron devastadas, impotentes ante el hecho que conmocionó a la sociedad hondureña y por el que se enjuició a dos personas: Eber Ezequiel Espinoza y Erick David Macías Rodríguez.
tunota.com habló con el expresidente Porfirio Lobo Sosa, quien solo pudo decir: "Cada recuerdo de eso, solo abre heridas” y no quiso hablar más sobre ese hecho que les marcó la vida.
Hay dolor aún y cómo no, Saíd era un hijo especial, el más cercano a la ex primera dama y el que apoyó a su padre en las actividades agrícolas en su hacienda La Empalizada.
Los hechos
Las investigaciones que realizó el Ministerio Público detalla que gracias a las cámaras de seguridad del 911, se estableció que a las 2:00 a. m., del 2 de julio de 2023, un vehículo marca honda, modelo Civic, color gris, placa HBG-5450, estaba estacionado en las afueras del edificio Torre Centro Morazán, en el bulevar Morazán, en Tegucigalpa.
En ese momento fue impactado por un vehículo tipo pick up, marca Volkswagen, color negro, sin placas.
Seguidamente, se bajaron del automotor seis hombres fuertemente armados, vestidos con indumentaria alusiva a la Fuerza Nacional Antimaras y Pandillas (FNAMP), quienes se dirigieron al acceso de salida, portón número 4.
En ese momento las víctimas salían del centro comercial, sin embargo, bajo amenazas procedieron a bajar del vehículo a Saíd Lobo y sus acompañantes José Salomón Vásquez Chávez y Norlan Enrique Rivera Rodríguez.
Luego comenzaron a registrarlos y los obligaron a ponerse contra la pared.
Lo mismo hicieron con Luis Armando Zelaya Rivera, que fue quien discutió con uno de los sospechosos.
En ese momento lo agrede y se observa la ráfaga de disparos dirigidos a las cuatro víctimas, quienes perdieron la vida en el lugar de los hechos.
Los autores materiales de este hecho huyeron del lugar; sin embargo, uno de los implicados se regresó a rematar a una de las víctimas.
Pero hubo una persona que se encontraba en el interior del estacionamiento que repelió el ataque, dejando a uno de los agresores, herido.
Al ver tendido al sicario en el suelo, otro de los matones regresó y lo introdujo al vehículo pickup y huyeron del lugar.
Inicialmente se reportó la detención de seis personas por el caso, pero solo dos, hasta el mes de septiembre fueron procesados.
