En la homilía de este domingo, el arzobispo de Tegucigalpa, José Vicente Nácher, ecuestionó el uso de tecnología moderna y pidió a los hondureños bajar el volumen a la tormenta de mensajes y subir el volumen a la escucha del Evangelio.
En su reflexión dominical empezó diciendo "En el fondo, lo que se manifiesta es la falsa imagen que tienen de Dios. En aquel momento, todavía, los discípulos tenían una imagen equivocada de Dios, Jesús tuvo que ir enseñándoles el auténtico rostro de Dios".
Y aseguró que "aún hoy, muchos siguen viviendo como si a Dios no le importara la suerte de las personas. Siguen diciéndole, despierta, Señor, resuélveme esto, aquello, pero su falta de fe o su equivocada comprensión del misterio de Cristo les hace sucumbir o nos hace sucumbir ante el ruido de las tormentas".
Además lamentó que exista ese egoísmo que haga pensar en las necesidades de si mismo como persona y no en los demás.
"Esa expresión, sálvanos, en verdad muchos están diciendo, sálvame a mí, resuelve mi problema. No es lo mismo el problema de la humanidad que mi problema. Como digo, esto es expresión de una religiosidad muy incipiente que necesitará madurar a una fe adulta. Esa fe que confía en la persona de Cristo hasta llegar a comprender que Dios nos ama más y mejor que nosotros mismos. Ese grito de Jesús al oleaje, en tanto ruido ni se le oiría a lo mejor, pero dijo claramente, cállate. Las aguas marinas en la Biblia, como saben, suelen representar el caos y la amenaza del mal. En su orden, esa orden que da, cállate, enmudece. Y la calma que le sigue se expresa que Jesús es más grande, más fuerte, más santo que toda otra realidad". exclamó.
Reiteró que el bien prevalece siempre sobre el mal "En definitiva, nunca lo olvidemos, el bien es más fuerte que el mal. El grito de Jesús a la tempestad, repetimos, tiene una gran actualidad. En los tiempos de la realidad virtual, ya no importa tanto la verdad de un hecho, sino su resonancia mediática".
También enfatizó que el uso de la tecnología moderna paraliza la mente y corazón de sus usuarios que se alejan cada día más de la realidad.
"Una de las nuevas amenazas para los pueblos ya no es tanto un peligro real, sino que aunque no exista, pueda parecerlo. La mentira, aún sin sustento, cuando se hace frecuente en las redes sociales, toma posesión del pensamiento colectivo, paralizando mentes y corazones", agregó.
"Qué oportuno es también hoy este grito. Cállate, amenaza infundada. Cuántas personas sufren, incluso enferman, por el ruido del mal, que a veces, insisto, no es nada por sí mismo, pero induce al miedo en la oscura noche de la duda" comentó.
Y agregó "Estamos aquí, domingo, celebrando la Eucaristía. ¿Qué es la Eucaristía? Podemos decir, la Eucaristía es Cristo, evidentemente, y de alguna manera la Eucaristía es ese Cristo silencioso, ese Cristo que los apóstoles creen durmiente, desentendido, lo creen por falta de fe, pero nosotros sabemos que la Eucaristía es ese Cristo presente, real, que nos acompaña, que nos guarda. En el tránsito de la semana, la Eucaristía es el Cristo que está presente en nuestro caminar".
Para evitar la perdida como ser humano el arzobispo instó a la población a volverse al silencio para tener un reencuentro de sí mismo.
"Se nos recomienda, incluso a nivel emocional, resituarnos en el silencio. El silencio buscado y encontrado es el lugar que posibilita la calma y el reencuentro con uno mismo" dijo.
Además expresó que el ser humano tiene temor a la soledad lo que los obliga a conectarse a una realidad virtual.
"Curiosamente, al comentar el Evangelio que nos habla del miedo por falta de fe, hemos de decir que uno de los grandes temores que tenemos es al silencio y a la soledad. Hemos desarrollado un miedo, un temor al silencio y a la soledad, bien entendidas. Disculpen la pregunta, los modernos teléfonos, bajo la promesa de comunicarnos más con los demás, ¿no será que muchas veces nos han desconectado de nosotros mismos o nos han desconectado de los más próximos? Sabemos que hay personas que no son capaces de apagar nunca el celular, día y noche. Les parece que quedan desprotegidos, abandonados sin el celular", lamentó.
Por lo anterior, realizó la comparativa en los tiempos de los apóstoles "Como vemos, se repite el mismo efecto que en los apóstoles. Tenían a Jesús con ellos y seguían teniendo miedo. En definitiva, falta de fe, el poder del Creador", indicó.
Y Concluyó "Permítanme que sugiera una conclusión de esta reflexión. Mejor le bajo el volumen a la tormenta de mensajes y le subo el volumen a la escucha del Evangelio".
