El Ministerio Público (MP) de Honduras, en colaboración con la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), informó este martes 1 de abril de 2025 que inició con el análisis forense de diez teléfonos celulares incautados durante allanamientos en Tocoa, Colón, los cuales están relacionados a la muerte del ambientalista Juan López.
Estos dispositivos fueron decomisados en operativos que resultaron en la captura de tres individuos acusados de ser los autores materiales del asesinato del ambientalista- El objetivo de esta acción es esclarecer el crimen y determinar la posible autoría intelectual detrás del homicidio.
El análisis de los dispositivos se realiza utilizando tecnología avanzada proporcionada por el gobierno de los Estados Unidos, específicamente el software Cellebrite Premium.

Esta herramienta permite acceder a dispositivos de alta gama y extraer información crucial para la investigación, agilizando el proceso y fortaleciendo la capacidad del MP para obtener evidencias clave en el caso.
La información obtenida de estos teléfonos podría ser determinante para avanzar en la investigación.
Aunque las autoridades ya han identificado a los presuntos autores materiales del asesinato, el análisis de los dispositivos electrónicos busca establecer conexiones con los posibles autores intelectuales del crimen, es decir, aquellos que habrían ordenado o planificado el asesinato de Juan López.
Las autoridades han reiterado que continuarán utilizando todos los recursos disponibles, incluyendo avances tecnológicos y cooperación internacional, para asegurar que se haga justicia para el líder ambientalista y su familia.

Contexto del asesinato de Juan López
Juan López, reconocido defensor ambiental y regidor municipal de Tocoa, Colón, fue asesinado el 14 de septiembre de 2024.
López era coordinador del Comité Municipal de Bienes Comunes y Públicos de Tocoa y se destacaba por su lucha en defensa de los ríos Guapinol y San Pedro, así como del Parque Nacional Montaña de Botaderos "Carlos Escaleras Mejía".
Su activismo incluía la oposición a proyectos mineros que, según denunció, amenazaban los ecosistemas locales.
La noche de su asesinato, López salía de una iglesia en la colonia Fabio Ochoa cuando fue atacado por desconocidos que le dispararon, causándole la muerte. Este crimen generó una fuerte condena nacional e internacional, resaltando los peligros que enfrentan los defensores del medio ambiente en Honduras.
