Mientras las autoridades hondureñas buscaban las rutas por donde ingresaban cargamentos de cocaína al Caribe, el hombre que presuntamente coordinó parte de esa logística no se escondía en las montañas de Colón ni en las costas de Gracias a Dios. Entre 2013 y 2023, según la investigación, Luis Alberto Madsen Puerto convirtió a Medellín, Colombia, en el centro desde donde dirigía una estructura dedicada al tráfico internacional de drogas.

Su historia terminó de salir a la luz tras su captura en noviembre de 2023 y los allanamientos ejecutados meses después en Honduras.

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Luis Alberto Madsen Puerto hizo de Medellín su base

De acuerdo con las investigaciones del Ministerio Público de Honduras, Luis Alberto Madsen Puerto, conocido con los alias de "El Hondureño" y "El Gordo", se estableció durante varios años en Medellín y otras zonas de Antioquia, donde incluso obtuvo residencia colombiana.

Desde esa ciudad, coordinó una estructura dedicada al tráfico internacional de cocaína que utilizó las costas hondureñas como uno de sus principales puntos de recepción antes de continuar el recorrido hacia Estados Unidos.

Las pesquisas le atribuyen cerca de una década de operaciones desde territorio colombiano.

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La ruta salía de Colombia y llegaba al Caribe hondureño

La investigación reconstruyó un esquema marítimo que utilizó dos modalidades. La primera consistía en lanchas rápidas tipo go-fast, utilizadas para transportar grandes cargamentos de cocaína por el Caribe.

La segunda recurría a la contaminación de barcos pesqueros, donde la droga se ocultó entre carga aparentemente legal para disminuir el riesgo de ser descubierta.

Los investigadores identificaron como principales destinos en Honduras los departamentos de Atlántida, Colón y Gracias a Dios.

Según la investigación, la organización tenía capacidad para movilizar hasta seis toneladas de cocaína al mes.

Esa es una cifra atribuida por las autoridades y contenida en el expediente del caso contra el hondureño.

El cargamento de 2013 que comenzó a revelar la estructura

Uno de los primeros antecedentes conocidos ocurrió en marzo de 2013. Ese año, autoridades colombianas interceptaron una lancha rápida que transportaba 2,143 kilogramos de clorhidrato de cocaína.

Con el avance de las investigaciones, ese cargamento se relacionó con la estructura que presuntamente dirigía Luis Alberto Madsen Puerto.

Por eso se convirtió en una de las primeras piezas que permitieron seguir el rastro de la organización.

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Más de 27 bienes considerados de origen ilícito, consistentes en ocho inmuebles, 19 vehículos y cuentas bancarias se aseguraron en 2024. Foto: Ministerio Público.

En 2017 estuvo bajo investigación, pero siguió en libertad

Cuatro años después, en 2017, la Fiscalía colombiana lo vinculó a un proceso por tráfico, fabricación o porte de estupefacientes agravado.

Sin embargo, ese proceso no prosperó y los cargos se desestimaron. Las razones de esa decisión no se detallaron públicamente, pero el expediente muestra que continuó en libertad durante varios años más.

El 1 de noviembre de 2023, la historia dio un giro y durante la denominada Operación Ceiba, autoridades colombianas capturaron a Luis Alberto Madsen Puerto en una hacienda ubicada en Antioquia.

En el operativo también se encontró dinero en efectivo, armas de fuego, radios de comunicación, una máquina para contar billetes e indumentaria policial, elementos que quedaron bajo análisis dentro del proceso investigativo.

Para ese momento, las autoridades hondureñas sostenían que el hondureño pasó cerca de diez años coordinando operaciones desde Colombia.

La investigación cruzó la frontera y llegó a Honduras

La captura en Colombia abrió una nueva etapa del caso y el 26 de junio de 2024, fiscales de la FESCCO (Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado) y agentes de la ATIC (Agencia Técnica de Investigación Criminal) ejecutaron cuatro allanamientos en La Ceiba.

Buscaron bienes y evidencias relacionados con la organización en residenciales Villa Mary, Santa Lucía, Florencia y en la aldea Granadita.

Durante las diligencias se encontraron 10,000 dólares en efectivo, además de documentación financiera que pasó a manos de los investigadores.

Al día siguiente, el 27 de junio de 2024, comenzaron las medidas de aseguramiento sobre ocho inmuebles, 19 vehículos y productos bancarios.

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La ATIC ejecutó los operativos de aseguramiento de bienes contra el hondureño hoy preso en Colombia. Foto: Ministerio Público.

El vínculo con un jefe del Clan del Golfo

Las investigaciones del Ministerio Público también identifican a Luis Alberto Madsen Puerto como presunto socio de Juan Carlos Cuesta Córdoba, alias "Gordo Rufla.

Al "Gordo Rufla" lo señalaron como uno de los cabecillas del Clan del Golfo. Posteriormente fue extraditado a Estados Unidos.

Aunque los expedientes públicos no detallan el alcance de esa relación, los investigadores consideran que esa alianza fortaleció una red que conectaba cargamentos procedentes de Colombia con rutas marítimas utilizadas en el Caribe hondureño.

La historia de un hondureño que cruzó la frontera para dirigir una red

El caso de Luis Alberto Madsen Puerto rompió un patrón habitual en las investigaciones sobre narcotráfico.

En lugar de señalar a estructuras colombianas instaladas en Honduras, el expediente describe el camino inverso.

Es un hondureño que se estableció en Medellín, convirtió esa ciudad en su presunto centro de operaciones y, según las autoridades, coordinó durante años una ruta marítima hacia el Caribe hondureño.

Su captura y los operativos realizados terminaron por sacar a la luz una historia que durante una década permaneció, en gran medida, fuera del radar público.

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