La cacería no se detiene, las autoridades hondureñas persiguen a un mismo objetivo: Jesús Armando Chevez Cruz, el supuesto líder de la Pandilla 18 al que investigadores consideran uno de los hombres más peligrosos y escurridizos de esa estructura criminal.

Las investigaciones apuntan a que el presunto cabecilla logró algo que pocos fugitivos consiguen: desaparecer oficialmente sin dejar de delinquir.

Según agentes ligados al caso, Chevez Cruz habría obtenido —con intermediarios— un acta de defunción con la que acreditó una supuesta muerte ocurrida el 18 de mayo de 2024.

Esa maniobra es la que según los agentes le permite salir del radar de búsqueda mientras sigue coordinando operaciones criminales.

“Tenemos datos comprobados de que falseó su muerte. Sabemos que logró hacerlo gracias a que uno de los 14 detenidos durante la operación le facilitó la documentación”, explicó el agente.

Al detenido identificado como Julián Moisés Galo Maldonado, se le acusa del delito de falsificación de documentos y asociación para delinquir.

Según la ATIC, Galo habría sido la persona encargada de falsificar en el Registro Nacional de las Personas (RNP) el acta de defunción de alias “Chuy”, señalado de participar en más de 27 asesinatos y prófugo desde su fuga de la cárcel de Támara en mayo de 2017.

Durante su captura, Galo aseguró ser inocente y negó cualquier vínculo con estructuras criminales.

“No pertenezco a ninguna pandilla, trabajo para el Registro Nacional de las Personas, soy futbolista, no sé por qué me detienen”, declaró ante las autoridades.

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El hombre de la Pandilla 18 que Honduras creyó muerto

En expedientes policiales y de inteligencia, Jesús Armando Chevez Cruz aparece vinculado a delitos de homicidio, extorsión, asociación ilícita y ataques armados atribuidos a la Pandilla 18.

Las autoridades sostienen que, pese a la supuesta defunción, continuó moviendo estructuras criminales mediante enlaces y colaboradores encargados de transmitir órdenes y coordinar actividades ilícitas.

Investigadores aseguran que el supuesto líder pandillero aprendió a moverse en las sombras, evitando exposiciones directas.

"Utilizó redes de apoyo para mantenerse oculto mientras se intensificaron los operativos en barrios y colonias bajo influencia de la estructura criminal", dice el agente.

Alias "Chuy"
Alias "Chuy", pidió acreditar su muerte, pero las autoridades lo buscan. Foto: cortesía.

Allanamientos para romper su red de protección

Los recientes operativos tienen como principal objetivo desmontar el círculo que protege al supuesto cabecilla.

Durante los allanamientos, los equipos de investigación buscan teléfonos, registros, armas, documentos y cualquier evidencia que permita rastrear sus movimientos y ubicar a quienes lo ayudan a permanecer prófugo.

Las autoridades sospechan que Chevez Cruz todavía cuenta con apoyo logístico dentro y fuera de la organización criminal.

Esto le permite mantenerse oculto incluso después de que oficialmente se le diera por muerto.

Los delitos de alias "Chuy"

Por los delitos atribuidos a alias “Chuy”, las autoridades estiman que enfrenta condenas que superan los 300 años de reclusión.

El expediente investigativo detalla que, el 9 de agosto de 2014, “Chuy”, junto a alias “Calavera” y “Bellaco”, se movilizaron en una camioneta Mazda Tribute cuando, sin mediar palabra, abrieron fuego primero contra dos menores de edad.

Posteriormente dispararon contra cinco adultos que compartían en el expendio “La Puerta Negra”, ubicado en el sector 2 de la colonia Las Torres.

Para los fiscales del Ministerio Público, alias “Chuy” no solo participó en el ataque, sino que además habría coordinado y ordenado la masacre en Las Torres.

Las autoridades también lo identifican como uno de los principales líderes de la Pandilla 18 en el sector de El Pedregal.

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El juicio en el que también se juzgó a alias "Chuy" se repitió en 2019 contra 22 integrantes de la estructura criminal acusados por los delitos de asesinato, asociación ilícita, ocultamiento de vehículo robado y uso de armas y municiones prohibidas en perjuicio de 27 personas y de la Seguridad Interior del Estado de Honduras, respectivamente. Foto: Ministerio Público.

La sombra que sigue activa

Aunque en papeles apareció como fallecido, los reportes de inteligencia sostienen otra historia.

Seguimientos, información confidencial y nuevas líneas de investigación apuntan a que el supuesto líder de la Pandilla 18 continúa activo y coordinando acciones criminales desde la clandestinidad.

Por eso, detrás de cada incursión armada, cada allanamiento y cada captura reciente, las autoridades persiguen algo más grande.

Quieren encontrar al hombre que, según las investigaciones, logró engañar al sistema haciéndole creer al país que estaba muerto.

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