Bancadas de oposición aprobaron, con dispensa de dos debates, una moción de orden, orientada a que las Fuerzas Armadas de Honduras procedan a capturar al presidente del Legislativo, Luis Redondo, a quien señalan por el presunto delito de traición a la patria.
La moción, presentada por la diputada liberal, Maribel Espinoza, se aprobó en el marco de una sesión autoconvocada por diputados de oposición, en medio del conflicto institucional que atraviesa el país.
Según el planteamiento, el titular del Congreso habría convocado al pleno con el objetivo de suplantar atribuciones que corresponden al Consejo Nacional Electoral (CNE), lo que a criterio de los proponentes constituye un intento de romper el orden constitucional.
La moción también contempla que, en caso de que el Fiscal General no colabore con las acciones orientadas al mantenimiento del orden constitucional, la responsabilidad recaiga en el Fiscal General Adjunto y, de forma subsidiaria, en el Director de Fiscales.
Moción aprobada
Tras nombrar la comisión que dictaminó la iniciativa, la moción fue sometida a votación y resultó aprobada por unanimidad de los 74 diputados presentes, con la dispensa de dos debates solicitada por la diputada proyectusta, lo que permitió su aval inmediato.
La solicitud se fundamenta en el artículo 272 de la Constitución de la República y establece que los señalados deberán ser puestos a disposición de la autoridad competente para ser enjuiciados por el delito de traición a la patria.
¿Qué acuerdos incluye la moción?
Entre los acuerdos adoptados, los diputados responsabilizaron directamente a Luis Rolando Redondo Guifarro por lo que calificaron como acciones arbitrarias ejecutadas desde la presidencia del Congreso Nacional, así como a los miembros de la Comisión Permanente por, presuntamente, intentar alterar el orden constitucional.
Además, el pleno acordó responsabilizar a Redondo y al coordinador general del partido Libertad y Refundación (Libre) por el atentado sufrido este jueves por la diputada Gladis Aurora López, hecho que mantiene en alerta a las autoridades y ha elevado la tensión política dentro y fuera del Legislativo.
