Uno de los pilares fundamentales de la campaña de Xiomara Castro, quien asumió la presidencia de Honduras el 27 de enero de 2022, fue la educación.

Fue así que el derecho a una educación gratuita y de calidad se destacó como una de las promesas más ambiciosas de su gestión, en un país donde los desafíos educativos son abrumadores.

Y es que con más de un millón de niños fuera del sistema escolar, Honduras enfrenta una crisis educativa que la pandemia de covid-19 sólo profundizó.

Actualmente, en Honduras la matrícula escolar asciende a 1,787,116 alumnos y para el año 2024 se estimaba en alrededor de 1.8 millones de estudiantes en los niveles de prebásica, básica y media, tanto en instituciones públicas como privadas. 

A más de tres años de la actual administración se evidencian avances, pero el panorama sigue marcado por un sistema educativo en crisis, plagado de obstáculos estructurales y falta de recursos.

Niños hondureños en salón de clases.
Niños hondureños en salón de clases / Foto: Redes Sociales

La promesa de refundar la educación:

En su discurso inaugural, Xiomara Castro planteó la necesidad de refundar la educación, y su administración se comprometió a acabar con las políticas neoliberales que, según ella, habían deteriorado el sector educativo en los últimos años.

La presidenta hondureña prometió mejorar la cobertura educativa, aumentar la calidad de la enseñanza y crear un entorno escolar digno para todos los estudiantes del país.

Sin embargo, a casi siete meses para que finalice su gobierno, se observa que algunos de los planes se han cumplido parcialmente, pero las cifras oficiales revelan que no todas las promesas se han materializado.

A finales de 2024, se estima que un millón 79 mil niños, niñas y adolescentes estaban fuera del sistema educativo y a la fecha solo se ha logrado integrar a 7,000 estudiantes, según la Asociación por una Sociedad más Justa (ASJ).

La realidad detrás de la matrícula gratuita y la merienda escolar:

Uno de los logros más destacados del gobierno ha sido la implementación de la matrícula gratuita y el fortalecimiento del programa de merienda escolar, que ha beneficiado a miles de niños, especialmente aquellos de sectores vulnerables.

Según el informe de la Secretaría de Educación, más de 1.2 millones de estudiantes fueron beneficiados con matrícula gratuita en 2024, y más de 12,000 centros educativos fueron intervenidos.

No obstante, estos programas no han sido suficientes para revertir la tendencia de exclusión escolar, por lo que muchos niños, especialmente en áreas rurales, aún no tienen acceso a una educación digna.

Niños hondureños consumiendo su merienda escolar.
Niños hondureños consumiendo su merienda escolar / Foto: Redes Sociales

La socióloga costarricense Isabel Román destaca que, aunque la matrícula gratuita ha sido un avance, el sistema educativo sigue siendo muy desigual, con muchos niños asistiendo a escuelas unidocentes en condiciones precarias.

"La educación en Honduras está en una crisis estructural. A pesar de los esfuerzos por aumentar la cobertura, la calidad educativa sigue siendo una asignatura pendiente", señala.

Infraestructura: el talón de Aquiles del sistema educativo

Uno de los mayores retos que enfrenta el sistema educativo hondureño es la infraestructura.

A pesar de los esfuerzos del gobierno por intervenir más de 6,000 centros educativos en tres años, el 90 % de las escuelas en algunas zonas siguen enfrentando serios problemas de infraestructura, incluyendo aulas insuficientes, falta de material didáctico y condiciones sanitarias inadecuadas.

Según Edwin Hernández, viceministro de Educación, "recibimos más de 12,000 centros educativos dañados, y cerramos 2024 con 6,000 escuelas intervenidas, lo cual ha sido el mayor esfuerzo".

Centro educativo reconstruido.
Centro educativo reconstruido / Foto: Redes Sociales

A pesar de estos esfuerzos, muchos expertos y exfuncionarios, como Marlon Escoto, exministro de Educación, consideran que estas medidas no son suficientes para resolver el problema estructural.

"El sistema educativo sigue careciendo de las herramientas necesarias para garantizar una educación de calidad. La infraestructura es solo una parte del problema; la calidad docente y la formación adecuada son esenciales para el cambio", afirma Escoto.

Escuela con techo derruido
Infraestructura de escuela dañada / Foto:Redes Sociales

El desafío de la calidad educativa

La calidad educativa sigue siendo una de las principales preocupaciones de los expertos. Según los datos más recientes de ASJ, la calidad de la educación en Honduras ha caído al nivel de hace diez años.

Además, el sistema educativo sigue teniendo un grave déficit en la contratación de docentes capacitados, especialmente en áreas críticas como matemáticas, ciencias y español.

Marlon Escoto señala que “la baja demanda de profesores en áreas esenciales como matemáticas y español es alarmante, ya que son asignaturas clave para el desarrollo académico de los estudiantes hondureños”.

Por su parte, Johnny Varela, especialista en temas educativos, enfatiza que el enfoque con el que se maneja el gasto en educación no ha permitido mejorar la calidad del sistema educativo. "El pago a los docentes debe verse como una inversión, no como un gasto. Sin inversión en formación continua y en nuevas tecnologías, la educación no avanzará".

Le puede interesar: Con el agua hasta los tobillos reciben clases alumnos en Mezapa, Atlántida

Concursos docentes y la falta de vocación

El gobierno de Xiomara Castro ha implementado concursos para la contratación de docentes, un paso significativo en el intento de mejorar la calidad del profesorado y reducir la corrupción en el proceso de selección.

 Sin embargo, tanto Marlon Escoto como otros expertos critican que muchos de estos concursos no han atendido las verdaderas necesidades del sistema educativo, como la falta de formación continua para los docentes.

Además, la matrícula en la Universidad Pedagógica Nacional ha disminuido drásticamente, lo que refleja una crisis de vocación docente en el país.

“Si queremos mejorar la calidad educativa, debemos apostar por la formación continua de los maestros y promover la carrera docente. La vocación está desapareciendo”, señala Escoto, quien también destaca que la oferta académica de las universidades públicas está desconectada de las demandas del mercado laboral.

Concurso docente.
Concurso docente / Foto: Redes Sociales

La inversión en educación y la falta de cambios estructurales

En términos de inversión, el gobierno ha destinado más recursos a la educación que en administraciones anteriores, pero casi el 90 % de esos fondos se destinan al pago de salarios de los docentes, dejando poco espacio para la inversión en infraestructura, materiales didácticos y tecnología, aseguran los expertos.

En Honduras, el gasto por alumno sigue siendo alarmantemente bajo. Aunque se destinan millones al sector educativo, el 98 % se va en gastos rígidos como salarios, dejando rubros clave casi abandonados.

Por ejemplo, en textos escolares apenas se invirtieron 0.04 centavos por estudiante, una cifra que refleja el descuido en insumos esenciales para el aprendizaje, señala el informe de ASJ.

A pesar de que los recursos aumentaron, el presupuesto sigue siendo insuficiente para atender las necesidades reales del sistema educativo.

Image
Resultados oficialas vs. Análisis de sociedad civil.

El gasto en merienda escolar ha sido una de las áreas en las que el gobierno ha logrado resultados tangibles, beneficiando a miles de niños en las zonas más empobrecidas. Sin embargo, el hecho de que el presupuesto para educación siga destinando una gran parte a los sueldos de los docentes sin mejorar significativamente las condiciones de enseñanza ha sido motivo de crítica.

Comparación con la región: Lo que pueden aprender de los países vecinos

A nivel regional, países como Costa Rica y El Salvador han logrado avances significativos en términos de cobertura educativa y calidad, gracias a una fuerte inversión en el sector. Costa Rica, por ejemplo, ha destinado un porcentaje del 8 % del PIB a la educación y ha logrado una cobertura casi universal en la educación primaria.

Isabel Román, especialista costarricense en políticas públicas, destaca la importancia de asignar un porcentaje significativo del PIB a la educación para garantizar una educación de calidad.

A diferencia de Honduras, que ha destinado una alta proporción del presupuesto a salarios docentes, Costa Rica ha logrado equilibrar esta inversión con recursos para infraestructura y programas educativos innovadores.

Alumnos de la escuela Lempira en Santa María del Real, Olancho.
Alumnos de la escuela Lempira en Santa María del Real, Olancho / Foto: Redes Sociales

Entre las iniciativas implementadas por Costa Rica para mejorar el acceso y la permanencia en el sistema educativo destacan el programa “Avancemos”, que combate la exclusión escolar; los comedores escolares, que garantizan una alimentación adecuada; y las becas de transporte, destinadas a estudiantes de zonas rurales para facilitar su asistencia regular a clases.

El camino hacia la refundación del sistema educativo es largo, y a pesar de los esfuerzos del gobierno, los desafíos persisten. Como señala el exviceministro Armando Euceda: "El verdadero reto no está en las estadísticas ni en las promesas, sino en las soluciones reales que el país necesita para garantizar una educación de calidad para todos".