En San Pedro Sula, ciudad que late al ritmo del comercio y la cultura, la Policía Nacional de Honduras presentó la nueva piel de su Policía Turística, conocida como Balam.

Con esta acción buscan la transformación que no solo renueva la imagen institucional, sino que también envía un mensaje: Honduras se muestra como un destino donde la seguridad y la hospitalidad caminan juntas.

Balam, viste a la Policía Turística

Desde su creación en 2002, la Policía Turística de Honduras acompaña a visitantes nacionales y extranjeros en su recorrido por playas, montañas y ciudades históricas.

Con presencia en 18 puntos estratégicos, entre ellos Roatán, Copán Ruinas, Valle de Ángeles, La Ceiba, Tela y Trujillo, esta unidad no solo resguarda, también orienta y asiste.

Pero, además, se convierte en un rostro cercano del país para quienes llegan buscado experiencias únicas.

Ahora, bajo el emblema de Balam, el jaguar que simboliza fuerza y resguardo ancestral, los agentes asumen su misión con una nueva piel que refleja identidad y confianza en cada destino turístico del país.

Un uniforme cargado de símbolos

El nuevo uniforme Balam busca transmitir la esencia de Honduras a través de sus colores:

  • Blanco, como reflejo de transparencia y trato digno.
  • Azul, que evoca confianza, paz y autoridad.
  • Verde, símbolo de armonía y protección de la naturaleza.
  • Amarillo, que resalta la riqueza cultural y la calidez de la gente.

El nombre no es casualidad: Balam, jaguar en lengua maya, rinde homenaje al guardián ancestral que protegía lo más valioso de su pueblo.

Con este emblema, los agentes turísticos asumen el papel de custodios modernos de los destinos hondureños.

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Seguridad turística como pilar de desarrollo

El lanzamiento de esta nueva imagen no fue solo un cambio estético. Se trató de una apuesta estratégica en la que convergen la seguridad y el turismo como motores del desarrollo nacional.

El Instituto Hondureño de Turismo (IHT) destinó dos millones de lempiras para la compra de los uniformes, ratificando la alianza institucional para fortalecer la confianza de quienes visitan el país.

“Un turista seguro es un visitante que regresa y recomienda. Con Balam, queremos que Honduras sea vista con orgullo y confianza en todo el mundo”, afirmó la subsecretaria de Turismo, Reizel Vilorio.

El jaguar maya que ahora acompaña a los agentes no es solo un símbolo: es la promesa de un país que quiere ser reconocido no por sus miedos, sino por la grandeza de lo que tiene para ofrecer.