La Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) logró nuevas condenas contra dos integrantes de la banda de “Berna”, la estructura criminal señalada de la desaparición de 12 personas el 12 de junio de 2024 en Baracoa, Cortés.
Sindy Maesy Martínez Ortiz y Jorge Ezequiel Meza Díaz admitieron los hechos bajo un procedimiento abreviado.
Los declararon culpables por asociación para delinquir. Ambos formaron parte del grupo que, según la investigación, operó con disciplina, jerarquías definidas y conexiones con el crimen organizado.
Banda El Berna, red que operó con violencia y poder
Las desapariciones de junio de 2024 destaparon la estructura de la organización liderada por “Berna”, un hombre que controló amplias zonas entre Puerto Cortés y Tela.
El grupo mantenía vínculos con el narcotráfico y ejecutó operaciones de secuestro y eliminación de rivales bajo un esquema de comandos armados.
Las investigaciones de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) y la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) revelaron que los capturados actuaron como escoltas, transportistas y vigilante.
Era su trabajo en la red con operaciones coordinadas, que llegó a manejar rutas de traslado y zonas de ocultamiento.
Las capturas y los rostros del miedo
En mayo de 2025, a Olga Leticia Álvarez la arrestaron tras su deportación desde Estados Unidos.
Ella se suma a una lista de capturados que incluye a Marvin Javier Banegas Jaén, Luis Edgardo Martínez Lezama, Víctor Manuel Márquez Lizama, Imer Noé Guevara Castellanos, Ángel Miguel Inestroza Colomer, Gamalie Odil Rodríguez Solórzano y Juan Ángel Chicas García.
A todos los capturaron el 5 de diciembre de 2024, cuando la policía ejecutó una operación simultánea en Baracoa y zonas aledañas.
Las autoridades confirmaron que la banda de “Berna” contó con una logística sólida, vehículos, armas de grueso calibre y casas de seguridad.
Desapariciones ligadas al narcotráfico
Las líneas de investigación apuntan al crimen de José Octavio Sosa Méndez, hermano de José Rafael Sosa Méndez, solicitado en extradición por Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Los investigadores creen que las desapariciones fueron parte de una cadena de ajustes de cuentas en el norte de Honduras.
Las zonas bajas de Baracoa y Las Marías, en Tela, Atlántida, se convirtieron en escenarios de búsqueda y hallazgo de fosas clandestinas.
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En estos lugares se presume que podrían estar parte de las víctimas. En total, se reportaron 26 desaparecidos asociados a este patrón criminal.
Las condenas contra los miembros de la banda de “Berna” son un paso importante, pero la herida sigue abierta.
El caso simboliza la violencia que aún domina algunas regiones del país y la lucha que enfrenta el sistema de justicia hondureño contra las redes criminales que operan bajo la sombra del miedo.
Mientras los tribunales avanzan, Baracoa aún espera el regreso de sus desaparecidos y el cierre de un capítulo que marcó a toda una comunidad.
