Seis hondureños que disfrutaban de sus vacaciones de Semana Santa en el río Cangrejal, en La Ceiba, Atlántida, en el norte de Honduras, fueron sorprendidos por un enjambre de abejas africanizadas la tarde del viernes, cuando se encontraban bañando.

El Cuerpo de Bomberos de La Ceiba acudió de inmediato al lugar tras recibir varias llamadas de socorro.

Los rescatistas aplicaron atención prehospitalaria a las víctimas y coordinaron el traslado de los seis afectados al Hospital Regional Atlántida. Tres de ellos, identificados como Juan Ramón Castro (de 39 años), Keren Orellana (de 36) y el menor Baru Osafa Castro (de 12 años), fueron transportados en las unidades bomberiles.

Los afectados cuando eran ingresados al hospital de La Ceiba.
Los afectados fueron llevados al hospital. Foto: Bomberos.

Mientras que los otros tres fueron llevados en un vehículo particular, bajo supervisión médica.

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Según el informe oficial, las picaduras provocaron hinchazón y dolor intenso en extremidades y rostro, por lo que todos fueron ingresados para observación y tratamiento antialérgico.

Hasta el cierre de esta nota, se reporta que su estado de salud es estable, aunque permanecen bajo vigilancia para descartar complicaciones asociadas a envenenamientos masivos por picaduras.

¿Qué son las abejas africanizadas?

Las abejas africanizadas, conocidas por su conducta más defensiva y agresiva que otras especies, son híbridos procedentes del cruzamiento de la subespecie natural africana Apis mellifera scutellata con abejas domésticas pertenecientes a varias subespecies de A. mellifera (de origen europeo).

Su origen se remonta a 1956 en Brasil, cuando se importaron abejas africanas con el objetivo de mejorar la producción de miel en climas tropicales. Sin embargo, algunas de estas abejas escaparon y se cruzaron con las abejas europeas locales, dando origen a lo que ahora se denomina "africanizada".

Estas suelen anidar en cavidades cercanas a cuerpos de agua, como los ríos, quebradas, lagos o lagunas.

Aunque su veneno no es más potente que el de una abeja europea, atacan en grandes cantidades cuando se sienten amenazadas, lo que puede representar un peligro significativo para personas y animales, especialmente aquellos alérgicos a las picaduras o que reciben múltiples picaduras.

Con el paso del tiempo se extendieron desde Brasil hasta el sur de Estados Unidos.

Recomendaciones para evitar ataques de abejas

Autoridades locales y cuerpos de socorro instan a los visitantes a extremar precauciones como: evitar acercarse a panales o colmenas, y salir del agua con calma si se detecta actividad inusual de insectos.

Funcionarios explicaron que el Cuerpo de Bomberos y las direcciones municipales de Turismo y Medio Ambiente trabajan en señalizar las zonas de mayor riesgo en el Río Cangrejal, con el fin de prevenir futuros incidentes durante la temporada alta de veraneantes.