Las nuevas brigadas viales no estarán únicamente para detener vehículos al azar, su misión será concentrarse en los factores que, según las autoridades, más muertes provocan en las carreteras hondureñas.
Van tras conductores bajo los efectos del alcohol o las drogas, exceso de velocidad y unidades de transporte pesado que circulan sin cumplir los requisitos legales.
La estrategia comenzará en la carretera CA-5, a la altura de Amarateca, como un plan piloto que posteriormente se replicará en distintos corredores del país.
La intención, según la Secretaría de Seguridad, es disminuir tanto la cantidad de accidentes como el número de personas fallecidas en las vías.
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Qué revisarán las brigadas viales
Durante los operativos, los agentes verificarán que los conductores no manejen bajo los efectos de bebidas alcohólicas o sustancias prohibidas.
Además, inspeccionarán la documentación personal y de los vehículos, así como las condiciones mecánicas de las unidades.
Uno de los principales focos será el transporte pesado, de acuerdo con el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez.
Esto porque varios de los camiones involucrados en accidentes mortales durante los últimos meses circulaban sin los permisos.
Es por esa razón que ahora se reforzará la fiscalización junto al Instituto Hondureño de Transporte Terrestre (IHTT).
Multas y suspensión de licencias
El director de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT), Lenin Jeovanny Morell, explicó que las brigadas viales también buscan generar un efecto preventivo mediante presencia permanente en puntos estratégicos del país.
Sin embargo, quienes ignoren la normativa no solo enfrentarán inspecciones y multas severas.
Las multas van desde medio salario mínimo hasta un salario mínimo completo, informaron las autoridades.
Además de la suspensión de la licencia de conducir por hasta seis meses o, en los casos más graves, de manera definitiva.

El reto sigue siendo cambiar la conducta al volante
Aunque las autoridades apuestan por una mayor presencia policial en las carreteras, el éxito de las brigadas viales dependerá de que los conductores modifiquen prácticas que año tras año siguen cobrando vidas.
Manejar bajo los efectos del alcohol, exceder los límites de velocidad y poner en circulación vehículos que no cumplen las condiciones mínimas de seguridad, son factores de riesgo.
Sin ese cambio de conducta, los retenes por sí solos difícilmente podrán revertir una de las principales causas de muerte en las carreteras hondureñas.
Las brigadas llegan con la promesa de cerrarles el paso a las conductas que más muertes provocan en las carreteras hondureñas.
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