Durante más de un año, investigadores siguieron movimientos bancarios, sociedades mercantiles y operaciones comerciales que, sobre el papel, parecían legales.
Pero detrás de esa fachada, según las autoridades, funcionó una estructura dedicada a lavar dinero procedente del narcotráfico. La mañana en que se activó el operativo, el cerco terminó cerrándose sobre el círculo más cercano de Los Domínguez.
La operación que ejecutó la Dirección de Administración de Evidencia y Trazabilidad (DAET) de la Policía Nacional con apoyo de la Agencia Técnica de Investigación (ATI), dejó seis capturados.
Pero además, aseguraron 228 bienes y productos financieros valorados en aproximadamente 442 millones de lempiras.
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Los Domínguez bajo la lupa durante 14 meses
La caída de los sospechosos no fue producto de una investigación rápida, la Unidad Policial de Investigación Financiera dedicó 14 meses a reconstruir el flujo de recursos manejados por la organización.
Durante ese período, los agentes rastrearon cuentas bancarias, empresas vinculadas y movimientos financieros que establecieron un patrón de operaciones presuntamente destinado a ocultar el origen real de los fondos.
La hipótesis investigativa apunta a que la estructura utilizó negocios legalmente constituidos para introducir dinero ilícito al sistema financiero nacional.
Las empresas fachada que levantaron sospechas
Uno de los hallazgos que llamó la atención de los investigadores fue el uso de funerarias y otras sociedades mercantiles que, según las pesquisas, servían para simular transacciones comerciales.
En el seguimiento se estableción que las compañías realizaban operaciones de compra y venta entre empresas relacionadas.
De esta forma crearon movimientos financieros que aparentaban legalidad, pero que en realidad buscaron justificar recursos vinculados al narcotráfico.
Ese esquema permitió a la organización mover grandes cantidades de dinero sin despertar sospechas inmediatas.
El operativo que cerró el cerco
Con la evidencia recopilada, las autoridades ejecutaron 19 allanamientos simultáneos, once de ellos se desarrollaron en el departamento de Valle y otros ocho en Choluteca.
Además de las capturas, los equipos aseguraron bienes considerados clave para las investigaciones.
Entre los activos intervenidos figuran 14 bienes inmuebles, 103 bienes muebles, 20 sociedades mercantiles y 82 productos financieros.
Para los investigadores, el objetivo principal era afectar la capacidad económica de la organización, considerada la base de su funcionamiento.

Francisco Domínguez y el origen de la investigación
Las autoridades identifican a Francisco Domínguez como el principal cabecilla de la estructura.
Según la Policía Nacional, a Domínguez lo capturaron anteriormente en San Lorenzo por hechos relacionados con lavado de activos.
Pero las investigaciones continuaron para determinar el alcance completo de la red y la participación de otros integrantes.
La operación representa, hasta ahora, uno de los golpes más fuertes contra el entorno cercano del supuesto líder.
El dinero como punto débil
Cada vez más investigaciones apuntan a seguir el rastro del dinero, identificar empresas utilizadas como fachada y desmontar las estructuras financieras que permiten a las organizaciones mantenerse activas durante años.
En el caso de Los Domínguez, fue precisamente esa ruta financiera la que llevó a los investigadores hasta seis de sus presuntas piezas clave y a una red de bienes valorada en cientos de millones de lempiras.
Aunque la operación sigue en desarrollo y no se descartan nuevas capturas, el mensaje es claro: el golpe no fue contra un cargamento ni contra una ruta, sino contra el corazón financiero de la estructura.
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