Una densa capa de bruma cubre las principales ciudades del país, y no se trata de neblina natural. De acuerdo con los datos más recientes del sitio especializado IQAir, la calidad del aire en Honduras ha caído a niveles preocupantes, registrando una concentración de partículas PM2.5 de 95, una cifra que es 6.5 veces superior al valor de referencia anual establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Esta situación mantiene en alerta a los expertos, quienes advierten que la mezcla de factores climáticos y humanos está creando una "trampa de gases tóxicos" sobre la población.

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Un "cóctel" de gases tóxicos
En entrevista exclusiva con tunota, el experto en cambio climático, César Quintanilla, explicó que las altas temperaturas han disparado los incendios forestales, los cuales son el principal detonante de esta crisis. Sin embargo, no es el único factor.
"Esa cantidad de humo está dejando atrapado el monóxido de carbono de ciudades como Tegucigalpa y San Pedro Sula, que tienen un parque vehicular demasiado alto", señaló Quintanilla.

A esto se suman las emisiones industriales y las quemas agrícolas que persisten en el interior del país para la preparación de la tierra.
El experto advirtió que lo que vemos como bruma es en realidad una concentración peligrosa de contaminantes.
"Se han reportado hasta 760 microgramos por metro cúbico de monóxido de carbono. No lo olemos, no lo vemos, pero lo estamos absorbiendo", alertó.
Pronóstico sombrío: El efecto de 'Súper El Niño'
Lamentablemente, la situación no mejorará a corto plazo. Según Quintanilla, el escenario de calentamiento global y el desarrollo de un fenómeno de "Súper El Niño" prolongarán estas condiciones.
"Esta condición va a continuar hasta que lleguen las lluvias en la segunda quincena de mayo. Es probable que tengamos una temporada extendida hasta junio y julio donde nuestro aire permanezca altamente contaminado", vaticinó.
Riesgos a la salud y recomendaciones
La exposición a estos niveles de contaminación acelera enfermedades respiratorias y cardíacas preexistentes. Ante este panorama, se recomienda a la población, especialmente a los grupos sensibles (niños, ancianos y personas con asma), tomar las siguientes medidas de precaución:
- Reducir el ejercicio al aire libre
- Cerrar ventanas en hogares y oficinas para evitar el ingreso de aire sucio
- Uso de mascarilla al salir al exterior
- Utilizar purificadores de aire en espacios cerrados si es posible.
El experto insistió en que sin la llegada de las lluvias y un cese en las quemas forestales, la salud de los hondureños seguirá bajo una seria amenaza ambiental.
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