Siete cañonazos detonados por las Fuerzas Armadas desde el Monumento a la Paz, en el Cerro Juana Laínez de Tegucigalpa, anunciaron el inicio de las actividades para conmemorar los 203 años de la independencia de Honduras de la corona española.
Al ritmo de los cañonazos de salva, como homenaje a la patria, los militares izaron la bandera de Honduras, que ondeará en el Monumento.
Simultáneamente, en la plaza Francisco Morazán, situada en el centro de Tegucigalpa, el alcalde Jorge Aldana leyó el Acta de Independencia.
Después, la presidenta Xiomara Castro, que encabeza los actos festivos, lanzó el grito de independencia, mientras se izaban las banderas de Honduras, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica y Guatemala.
"¡Viva Honduras! ¡Viva Centroamérica! ¡Viva la independencia!", exclamó Castro, quien estuvo acompañada por el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo; la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Rebeca Ráquel; el canciller Eduardo Enrique Reina; autoridades de Educación y otros funcionarios.
Posteriormente, las autoridades colocaron un arreglo floral en la estatua del general Francisco Morazán, en memoria de los 182 años de su fusilamiento, el 15 de septiembre de 1842 en San José, Costa Rica, cuando luchaba por la unión de Centroamérica.
Estas actividades se realizan previo al inicio de los desfiles de al menos 73 colegios que rendirán tributo en Tegucigalpa, la capital de Honduras.
Las tradicionales marchas, protagonizadas por palillonas, pomponeras y cuadros de danza, se desarrollarán al ritmo de las bandas musicales de sus respectivos institutos, hasta llegar al estadio Nacional José de la Paz Herrera, conocido como 'Chelato Uclés', donde serán presenciados por las autoridades de Honduras.
