La Policía Nacional reportó este lunes la detención de un ciudadano salvadoreño, supuesto miembro de la MS-13, por ingresar a Honduras de forma ilegal.
Según autoridades, el salvadoreño es conocido como “Dolphins”, y se hacía pasar por pastor evangélico en territorio hondureño, capturado en la aldea Mirasol del municipio de Santa Rita, Copán.
El informe policial indica que el sujeto ingresó de forma irregular al país, disfrazado de religioso, al ser las autoridades policiales hondureñas alertadas, le dieron captura inmediata.
El supuesto marero de la MS-13 fue llevado a la orden de autoridad competente para su respectiva deportación hacia El Salvador.
Régimen de excepción en El Salvador
El régimen de excepción, ordenado por el presidente Bukele, implica la restricción de libertades civiles y la ampliación de los poderes de la policía y el ejército en el control del orden público, tras una ola de violencia que dejó 87 muertos el pasado fin de semana.
El Parlamento, controlado por los oficialistas, reformó el código penal para aumentar de nueve a 45 años de prisión la pena máxima por pertenecer a pandillas, en medio de una serie de reformas legales.
La reforma establece que “el que tomase parte en una agrupación, asociación u organización ilícita” como las pandillas; “será sancionado con prisión de veinte a treinta años”, y si son “cabecillas” la pena de prisión será de 40 a 45 años.
