El cardenal Óscar Andrés Rodríguez centró su homilía dominical en una fuerte crítica social contra la corrupción, la violencia global y la explotación humana, al tiempo que llamó a la conversión y a la construcción de una sociedad más justa.
Desde la Basílica Menor de Suyapa, en el Distrito Central, capital hondureña, el líder religioso afirmó que quienes abusan del poder y de los recursos públicos deben ser señalados con claridad.
“Todo aquel que se apropia de lo que no es suyo es un ladrón, es un bandido”, sostuvo, al advertir que estas prácticas afectan directamente al pueblo.
Corrupción y abuso: 'Es la verdad y hay que decirla'
Durante su mensaje, el cardenal no evitó referirse a casos concretos que han generado indignación en el país.
“Todos aquellos que han utilizado fondos del Estado son ladrones. Es la verdad y hay que decirla”, expresó con énfasis el cardenal Óscar Andrés Rodríguez
Asimismo, cuestionó el uso de recursos públicos para fines ajenos al desarrollo nacional.
Particularmente deploró el uso de fondos del Instituto de Jubilaciones y Pensiones de los Empleados del Poder Ejecutivo (Injupemp) y del Instituto de Previsión del Magisterio (Inprema) en el pago de salarios de cubanos, venezolanos y argentinos -en el gobierno anterior-, tal y como lo denunció esta semana Leonel Núñez, titular de la Comisión Liquidadora.
“Se usaban fondos […] para pagar personas que venían de otros países, no propiamente al desarrollo, sino al espionaje o a la maldad”, denunció.
En ese contexto, insistió en que quienes incurren en estas prácticas deben cambiar su conducta: “Tiene que convertirse si quiere entrar al Reino de los cielos”.
Violencia global y crisis social
Por otro lado, el cardenal amplió su reflexión al escenario internacional, donde criticó las guerras y sus consecuencias.
“¡Qué triste este mundo, donde se mata!”, exclamó al mencionar conflictos en distintas regiones.
Además, cuestionó el modelo económico actual al retomar una frase contundente: “Esta economía mata”, señalando que la pobreza y la desigualdad siguen cobrando vidas.
“Este mundo mata a miles de personas de hambre, de miseria”, añadió, al subrayar que la violencia no solo se expresa en conflictos armados, sino también en las condiciones de vida de millones.
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Explotación y pérdida de la dignidad humana
En otro momento, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez alertó sobre diversas formas de explotación contemporánea.
“Hay […] tráfico de personas, de niños, de mujeres, tráfico de conciencias, tráfico de armas”, enumeró.
Según explicó, estas prácticas deshumanizan a las personas y las convierten en instrumentos.
“El bandido es el que mata, el que utiliza a los demás para sus fines”, afirmó.
De igual forma, sostuvo que estas conductas contradicen los valores fundamentales de respeto y dignidad que deben regir la convivencia social.
Llamado a la conversión y a la esperanza
A pesar del tono crítico, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez cerró su mensaje con una invitación a la transformación personal y colectiva.
“Son también ovejas, aunque sean ovejas descarriadas; que vuelvan al redil”, expresó al referirse incluso a quienes cometen actos indebidos.
En esa línea, instó a la sociedad a no perder la esperanza frente a la crisis.
“Yo he venido para que tengan vida, y que la tengan en abundancia”, citó, al reafirmar el mensaje central de su homilía.
Finalmente, subrayó la necesidad de construir una sociedad basada en la justicia, la confianza y el respeto mutuo, en medio de los desafíos actuales.
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