Durante años, Olvin Mauricio Martínez Coto, de 36 años, logró escapar del radar de las autoridades. Su nombre figuró entre los más buscados de Honduras por crímenes graves: feminicidio agravado, intento de homicidio y allanamiento de morada.
Aun así, logró llegar a Estados Unidos, instalarse en Long Island y caminar impune por las calles de Westbury, hasta que el martes 2 de julio de 2025, su huida llegó a su fin.
A Martínez Coto lo detuvieron agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), luego de que el FBI alertara sobre una Alerta Roja emitida por Interpol.
Su captura marca el cierre de un capítulo violento y fugitivo, y representa uno de los golpes más contundentes en la campaña estadounidense contra los criminales extranjeros que se esconden tras la frontera.
Hondureño entre los más buscados
El historial migratorio de Martínez Coto es tan inquietante como sus antecedentes criminales.
Ingresó ilegalmente a Estados Unidos en tres ocasiones, según reportes del ICE. En 2007 lo detuvieron por primera vez en Carrizo Springs, Texas, pero lo deportaron de inmediato.
Volvió a intentarlo y lo expulsaron nuevamente. En su tercer intento, logró cruzar sin ser detectado.
Nadie sabe exactamente cuándo logró asentarse, pero lo cierto es que durante años se ocultó entre la población de Long Island.
Mientras vivía aparentemente como un hombre libre, en Honduras se acumularon las causas penales en su contra.
Un tribunal hondureño giró orden de arresto desde el 19 de enero de 2022. La gravedad de los delitos lo colocó en la lista de los 10 delincuentes más buscados del país y por el que se ofrecía una recompensa de 500 mil lempiras.

La alerta del FBI que delató a hondureño
Fue hasta el 16 de mayo de 2025 que las piezas comenzaron a encajar. El FBI alertó al ICE sobre la alerta roja de Interpol y solicitó la captura inmediata de Martínez Coto.
Con esa información en mano, los agentes iniciaron la búsqueda, y el martes lograron dar con él en Westbury, una localidad de Long Island con alta población migrante.
La operación fue rápida y sin incidentes. Al detenido lo trasladaron a un centro de detención migratoria donde permanece bajo custodia federal y sin derecho a fianza.
Está en espera de su tercera deportación a Honduras, donde enfrentará un proceso judicial por delitos que podrían costarle hasta 44 años de prisión.
Deportación de hondureño en Estados Unidos
La captura de Martínez Coto ocurre en medio de una intensificación de la política migratoria impulsada por el expresidente Donald Trump, que presiona para que ICE lleve a cabo al menos 3,000 detenciones de inmigrantes indocumentados por día.
En ese contexto, los más buscados por crímenes internacionales se convierten en un blanco prioritario para las autoridades estadounidenses.
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Un largo camino hacia la justicia en Honduras
La historia de Olvin Mauricio Martínez Coto revela no solo la facilidad con la que algunos fugitivos logran burlar fronteras, sino también cómo el trabajo conjunto entre agencias internacionales rompe años de impunidad.
La justicia hondureña espera por él, y aunque su captura tardó años, el cerco finalmente se cerró.
Con esta detención, Honduras da un paso más en la recuperación de prófugos peligrosos, y Estados Unidos refuerza su postura de no permitir que los más buscados encuentren refugio dentro de sus fronteras.
