La IX Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), celebrada en Tegucigalpa, concluyó con una declaración adoptada por “consenso suficiente” por 30 Estados Miembros, que ratifica el compromiso de los países miembros con la integración regional, la paz, el respeto al derecho internacional y la cooperación multilateral.
Durante el encuentro, las delegaciones participantes acordaron una serie de puntos estratégicos para consolidar el papel de la Celac como mecanismo de concertación política regional, en un contexto internacional marcado por la inestabilidad económica, el aumento de la migración y las tensiones comerciales con potencias extrarregionales.


Consolidación de la Cumbre Celac como bloque regional
Los líderes de los países miembros refrendaron su compromiso de fortalecer la Celac como una plataforma de diálogo político y concertación que integre a las naciones de América Latina y el Caribe, basándose en las declaraciones adoptadas en las cumbres anteriores.
En ese sentido, subrayaron la importancia de mantener la vigencia de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, destacando valores como la autodeterminación de los pueblos, el respeto a la soberanía, la no injerencia en asuntos internos y la integridad territorial.

Rechazo a medidas coercitivas unilaterales
En su declaración, los jefes de Estado y representantes de gobierno rechazaron de forma categórica la imposición de medidas coercitivas unilaterales que contravienen el derecho internacional, en particular aquellas que afectan el comercio y la economía de los países en desarrollo.
Asimismo, hicieron un llamado a promover la cooperación internacional y a consolidar una voz común en los foros multilaterales, reforzando la participación conjunta de la Celac en temas de interés colectivo.
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Apoyo a una candidatura latinoamericana en la ONU
Por otra parte, uno de los puntos más destacados del documento final fue la propuesta de que una persona originaria de América Latina y el Caribe, preferiblemente una mujer, ocupe la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas.
El bloque recordó que, de los nueve secretarios generales que ha tenido la ONU, solo uno ha sido latinoamericano y ninguno ha sido mujer.
Reconocimiento a Honduras y traspaso de la presidencia Pro Témpore
Las delegaciones reconocieron el trabajo realizado por Honduras durante su ejercicio como Presidencia Pro Témpore (PPT), destacando su rol en la convocatoria de encuentros de alto nivel sobre seguridad alimentaria, educación, energía, igualdad de género, café, cambio climático y movilidad humana.
A su vez, la cumbre celebró el traspaso de la PPT a Colombia para el período 2025-2026, país que delineó como prioridades los temas de transición energética, salud, conectividad, inclusión de pueblos indígenas y afrodescendientes, educación, inversión, lucha contra el crimen organizado y autosuficiencia sanitaria.
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Compromiso con Haití
Otro de los ejes centrales de la declaración fue el respaldo firme a la República de Haití, cuya crisis sociopolítica y humanitaria sigue generando preocupación en la región.
Los países miembros acordaron contribuir, dentro de sus capacidades, a apoyar a Haití en sus esfuerzos por restablecer la seguridad, la normalidad democrática y el desarrollo sostenible.
La Celac enfatizó que dicho acompañamiento debe realizarse en coordinación con las Naciones Unidas y otros actores de la comunidad internacional, siempre bajo un enfoque de respeto a la soberanía haitiana y con base en un desarrollo integral.
Momento de tensión en la IX Cumbre de la CELAC
La IX Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) no estuvo exenta de desacuerdos que evidencian las tensiones internas del bloque regional.
Uno de los momentos más controvertidos de la jornada ocurrió cuando el canciller de Nicaragua, Valdrack Ludwing Jaentschke Whitaker, manifestó públicamente su rechazo al documento final aprobado por la mayoría de los Estados miembros.
Según declaró el diplomático, la declaración carece de consenso, al no incorporar una serie de puntos que considera esenciales para el futuro de la CELAC.
“No existe el consenso necesario porque hay que incluir una serie de puntos fundamentales”, afirmó Jaentschke Whitaker en su intervención, lo que generó un intercambio tenso con la presidenta hondureña y anfitriona del evento, Xiomara Castro. La mandataria respondió: “Vamos a darle la palabra en el momento que corresponde”, marcando así un momento de fricción visible entre ambas delegaciones.
El desacuerdo de Nicaragua se sumó a las objeciones previamente planteadas por Paraguay y Argentina, reflejando que, pese al llamado a la unidad y al compromiso colectivo, persisten diferencias sobre cómo abordar los desafíos comunes de América Latina y el Caribe.
