La tensión en América Latina se mantiene alta tras el despliegue de ocho barcos militares estadounidenses, incluyendo un submarino nuclear y cien misiles, frente a las costas de Venezuela.
Esta situación llevó al gobierno de Colombia, que tiene la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), a convocar de urgencia una reunión virtual de cancilleres el lunes 1 de septiembre.
Sin embargo, la dificultad para alcanzar un consenso regional subraya las profundas divisiones ideológicas y de política exterior entre los países miembros. En ese sentido, la CELAC se pronunciará hasta el 4 de septiembre.
En ese contexto, en el foro Frente a Frente de Canal 5 se debatió el tema: ¿Y para usted cuál será el desenlace de la presencia militar de Estados Unidos frente a las costas de Venezuela?
¿Logrará la CELAC un consenso?
El vicecanciller de Honduras, Gerardo Torres, explicó que la reunión de la CELAC se enfocó en el aspecto regional de la situación, destacando la presencia de barcos de guerra en los mares y costas de América Latina y el Caribe.
Torres enfatizó que el pronunciamiento buscado por la CELAC gira en torno a tres puntos fundamentales: la violación de los acuerdos de Tlatelolco de 1967, que prohíben armamento nuclear en zonas densamente pobladas; la declaración de América Latina y el Caribe como zona de paz; y el llamado a la resolución pacífica de diferencias según la Carta de las Naciones Unidas.
Aclaró que los buques están frente a las costas venezolanas, no en territorio venezolano, y no hay una declaración de guerra formal.
Torres anticipa que "lo más probable es que en el escenario esta semana la CELAC no alcance una posición de consenso y en el caso de que haya una declaración tendrá que ser una declaración acompañada por los países".
Subrayó que, a diferencia de la Organización de Estados Americanos (OEA), la CELAC requiere el 100 % de acuerdo para emitir un pronunciamiento en nombre de ese mecanismo.
No obstante, defendió el concepto de "consenso suficiente", utilizado por organismos como el Parlamento Europeo o la Organización de Naciones Unidas (ONU), en las que si un país no se opone frontalmente a una declaración, esta puede seguir adelante, lo que permite el diálogo inclusivo.
"La CELAC es el único mecanismo que todavía existe donde estamos todos, o sea donde el diálogo es con todos en la mesa".
La CELAC como "foro de amigos" para Porras
Por su parte, Marcos Porras, maestrante en relaciones internacionales, de origen venezolano, ofreció una visión más crítica del mecanismo de la CELAC. Para Porras, la CELAC "no es un organismo de decisión vinculante para tomar acciones".
Más bien, la describió, con respeto, como "un foro de amigos... es una reunión para banquetear, para disfrutar, para debatir".
Porras argumentó que la presidenta de Honduras Xiomara Castro, en una cumbre anterior, cuando ostentaba la presidencia de la CELAC, " impuso con un martillazo el consenso ", a pesar de la protesta de Paraguay Argentina.
En ese sentido, "es lo que se pretende en este momento", de tensión entre EE. UU. y Venezuela: imponer un consenso, según Porras.
Explicó, que esto demuestra que el consenso genuino no siempre existe, y los países deben fijar su posición de manera individual.
Para Porras, "consenso es todo", rechazando la noción de un "consenso suficiente" que, en su opinión, diluye la verdad y la legitimidad de las decisiones.
En su análisis, las acciones de Estados Unidos no son arbitrarias, sino que se basan en investigaciones amparadas en el "título 50" de su Constitución, apoyadas por testimonios de figuras militares venezolanas como Hugo "el Pollo" Carvajal, "el Tuerto" Andrade y Cliver Alcalá, quienes se declararon culpables de narcotráfico y cooperaron con las autoridades estadounidenses.
EE. UU. en guerra contra los carteles de droga en el Caribe
El argumento estadounidense para el despliegue militar se centra en la lucha contra el narcotráfico, señalando al "Cártel de los Soles" y acusando al alto mando militar venezolano, incluyendo a Nicolás Maduro, de formar parte de esta organización.
Esta justificación, sin embargo, es cuestionada por algunos actores regionales, como el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien considera que "el cartel de los soles no existe, que es la excusa ficticia que tiene la extrema derecha para derribar gobiernos que no les obedecen".
La discusión se polariza entre quienes ven la presencia militar como una medida necesaria contra redes criminales transnacionales y quienes la interpretan como una amenaza velada, una instrumentalización para intereses económicos dada la vasta riqueza de Venezuela en petróleo y otros minerales.
Con la CELAC posponiendo su pronunciamiento hasta el 4 de septiembre, la incertidumbre persiste sobre el desenlace de esta compleja situación.
La falta de consenso y las divergencias en la interpretación de los hechos reflejan no solo la crisis en Venezuela, sino también la fragilidad del multilateralismo en la región ante la dinámica de las potencias globales y los intereses nacionales.
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