Honduras está a punto de comenzar su censo demográfico después de 13 años manteniendo los mismos datos obsoletos. El último censo completo se realizó en 2013, y desde entonces, fenómenos como la migración masiva, el crecimiento de nuevos asentamientos y el cambio en la estructura de edades han dejado al Estado navegando a ciegas.

Según expertos, gobernar sin datos actualizados ha sumido al país en una dinámica de improvisación donde las políticas públicas se diseñan sin conocer con precisión cuántos habitantes somos, dónde vivimos y cuáles son nuestras carencias reales.

En el programa Frente a Frente de este 7 de agosto de 2026, se analizó la urgencia del nuevo censo nacional que inicia este 10 de agosto. Los invitados fueron Paula Narváez , directora regional del Fondo de Población de las Naciones Unidas; Rony Pacheco, director ejecutivo del Instituto Nacional de Estadística (INE); y Héctor Figueroa, director del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAH.

INVITADOS DE FRENTE A FRENTE
Invitados de Frente a Frente: Paula Narváez , directora regional del Fondo de Población de las Naciones Unidas; Rony Pacheco, director ejecutivo del Instituto Nacional de Estadística (INE); y Héctor Figueroa, director del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAH. Foto: Frente a Frente

La inteligencia demográfica contra la improvisación estatal

La postura de Paula Narváez se centró en la necesidad de transformar el dato en "inteligencia demográfica" para una toma de decisiones eficiente. Desde su perspectiva internacional, realizar un censo no es un gasto, sino una inversión obligatoria para cualquier país que busque cerrar brechas de desigualdad.

Narváez subrayó que el costo de no contar con información fidedigna es mucho más alto que el valor del censo mismo, ya que la falta de diagnóstico impide focalizar los recursos públicos que siempre son escasos.

"No es posible operar a ciegas. No es posible operar improvisando. Es necesario saber no solo cuántos somos sino dónde estamos, cómo vivimos, cuáles son nuestras necesidades, cuáles son nuestras dinámicas", manifestó.

lea: ¿Cuántos somos? Honduras inicia censo nacional tras 13 años sin actualizar datos

Agregó que "la necesidad de levantar información sobre la población es una prioridad de una región con profundas desigualdades. Los tomadores de decisión cuando llegan al aparato público para mejorar la vida de las personas, necesitan la información para resolver esas desigualdades".

Una población que no cuenta no existe para el Estado

Por su parte, Rony Pacheco abordó la problemática desde la ejecución técnica y la optimización de recursos institucionales.

Pacheco contrastó la situación actual, donde instituciones como Salud y Educación desperdician esfuerzos y fondos al realizar conteos manuales e incompletos, con la eficiencia que brindará una base de datos centralizada.

El director del INE defendió la transparencia del proceso, destacando el uso de tecnología digital y el hecho de que se ha georreferenciado el 98.2% del territorio nacional para garantizar que nadie quede fuera.

Al mismo tiempo explicó que se adquirió un préstamo de 50 millones de dólares, unos 1,300 millones de lempiras, para elaborar el censo.

El bono demográfico y el desarrollo desde lo local

Desde el ámbito académico, Héctor Figueroa aportó una visión crítica sobre cómo la estadística debe servir para "transformar realidades" y no solo para llenar cuadros técnicos.

Su enfoque contrastó con la visión centralista del Estado, argumentando que el censo es vital para que las municipalidades planifiquen su propio desarrollo basándose en las necesidades básicas insatisfechas de sus barrios y colonias.

Figueroa alertó sobre la urgencia de aprovechar el "bono demográfico", advirtiendo que a Honduras solo le quedan aproximadamente 14 años de ventana de oportunidad antes de que su población comience a envejecer significativamente.

Mientras Pacheco y Figueroa defendieron la rigurosidad de los 14,000 censistas y el monitoreo digital para evitar datos inventados, Narváez aclaró que Naciones Unidas acompaña el proceso precisamente para garantizar que sea un instrumento técnico y no político.

Vea el programa completo: