Jorge Lanza, dirigente del transporte urbano en el Distrito Central, informó este domingo que al menos tres rutas están operando parcialmente, ya que los propietarios de los autobuses se resisten a seguir pagando las crecientes demandas de extorsión.
Además de ello, precisó que entre cinco y seis rutas han cesado operaciones por completo debido al peligro constante, mientras que las rutas interurbanas también han sido gravemente afectadas, con muchas pequeñas empresas de transporte dejando de funcionar.
"El que menos paga, paga dos mil lempiras (por extorsión)", afirmó Lanza en entrevista para Diario Matutino, de HRN, y explicó que la mayoría de los transportistas deben desembolsar entre tres y cinco mil lempiras semanalmente, y algunas rutas, especialmente aquellas que cubren distancias más largas, llegan a pagar hasta siete mil lempiras por semana.
Dado lo anterior, esta constante demanda financiera está estrangulando la capacidad operativa del transporte público, según el dirigente del transporte.
No obstante, Lanza no precisó cuales son las rutas de buses que han sufrido cierre de servicio por la extorsión y los asaltos.
Inseguridad en las rutas
Por otra parte, la inseguridad también es un problema alarmante, según Lanza, ya que los asaltos son comunes en diversas rutas de la capital, como la Primera Avenida de Comayagüela, el Bulevar Fuerzas Armadas, y la UNAH, entre otras.
Según Lanza, los conductores están obligados a subir a cualquier pasajero sin saber que podrían ser asaltantes. Esta situación, dice Lanza, es consecuencia directa de la falta de control y medidas de seguridad efectivas por parte de las autoridades.
En tal aspecto, Lanza criticó la falta de acciones sostenibles por parte de las autoridades. Aunque se han realizado operativos y se ha enviado protección temporal, estos esfuerzos no han tenido un impacto duradero.
"Aquí tienen que haber algunas medidas que sean sostenibles en el tiempo", señaló, refiriéndose a la necesidad de políticas de seguridad permanentes.
Extorsión y economía del transporte
El dirigente del transporte también destacó el impacto económico de la extorsión. Las constantes erogaciones diarias, incluyendo multas de la alcaldía y del Instituto del Transporte, sumadas a la extorsión, han llevado a muchos transportistas a la bancarrota.
Lanza mencionó que algunas rutas interurbanas y mototaxis están pagando hasta 12,000 lempiras por unidad semanal.
De tal modo, Lanza destacó que el problema de la extorsión ha crecido tanto que ahora es difícil de controlar y afirmó que aunque la mayoría de los policías "son buenas personas", no cuentan con las herramientas necesarias para combatir este flagelo.
Las autoridades necesitan recursos adecuados y un endurecimiento de las penas para hacer frente a la extorsión.
Cobro por Extorsión
Dirigentes del transporte han detallado que cada unidad de transporte debe pagar un "impuesto de guerra", como se les suele llamar también a las extorsiones, a entre una y cinco estructuras criminales que operan en el país.
Según el medios nacionales, los pagos semanales varían entre 1,100 y 2,100 lempiras por bus. Es así que durante 2023 el sector pagó entre 500 y 600 millones de lempiras en extorsiones.
Muerte de transportistas en 2024
El registro de la dirigencia del transporte estima que al menos 28 transportistas han perdido la vida en lo que va de 2024 y 3,960 han fallecido en los últimos años debido a la extorsión.
Pese al estado de excepción que se mantiene activo en Honduras desde el 6 de diciembre de 2022, y que permite el arresto sin orden judicial, las extorsiones no han disminuido.
