La orden para capturarlo llevaba más de cinco años esperando ejecutarse y durante ese tiempo salió del país, regresó a Honduras y se refugió en una aldea de Olancho.
Pero el escondite donde creyó pasar inadvertido dejó de ser un secreto cuando investigadores de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) llegaron hasta El Corral para poner fin a la fuga de un presunto integrante de Los Véliz.
Santos Albino Véliz Sandres, de 36 años, lo capturaron por agentes del Departamento de Localización, Búsqueda y Capturas (DLBC).
Los agentes lograron establecer su paradero tras varias diligencias de inteligencia desarrolladas en distintos puntos del departamento.
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El escondite donde terminó la fuga de Los Véliz
La captura ocurrió en la aldea El Corral, municipio de San Esteban, Olancho, donde, según las investigaciones, el sospechoso permanecía oculto mientras evitaba responder ante la justicia.
Sobre él pesaba una orden de captura emitida el 23 de febrero de 2021 por el Juzgado de Letras con Competencia Territorial Nacional en Materia Penal de Tegucigalpa, por suponerlo responsable del delito de tráfico de drogas agravado.
Las investigaciones policiales identifican a Véliz Sandres como presunto integrante de Los Véliz.
Esa es una estructura criminal señalada por las autoridades de operar en actividades relacionadas con el cultivo y distribución de marihuana, principalmente en el municipio de Salamá, Olancho.
El regreso que lo puso otra vez en la mira
De acuerdo con la investigación, el ahora detenido permaneció aproximadamente seis meses en Estados Unidos antes de regresar a Honduras.
Ese movimiento activó el seguimiento de los investigadores, quienes concentraron las labores de búsqueda hasta ubicar el lugar donde permanecía escondido.
El operativo terminó sin incidentes y permitió ejecutar una orden judicial que permanecía pendiente desde hacía más de cinco años.
La investigación sigue abierta
Tras su captura, a Santos Albino Véliz Sandres lo remitieron a los tribunales para continuar el proceso por el delito que se le atribuye.
Mientras tanto, la DPI mantiene abiertas las investigaciones para establecer el alcance de la presunta participación del detenido dentro de Los Véliz y determinar si otros integrantes de esa estructura continúan evadiendo a la justicia.
La caída de uno de los presuntos integrantes de Los Véliz no cierra el expediente, siguen investigando.
El escondite encontrado en El Corral representa apenas una pieza dentro de una investigación que apunta hacia la estructura criminal señalada de operar en zonas rurales de Olancho.
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