Este logro fue posible gracias al apoyo de Corylus Semilla, financiado por la Agencia Española para la Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Además, fue ejecutado por Ayuda en Acción, Energía sin Fronteras, Funach, Senergiality y las alcaldías.
“Cuando no teníamos luz nos alumbrábamos con ocote toda la noche. Al día siguiente, las paredes amanecían llenas de hollín. Nos tocaba limpiar casi todo el día. Ahora con la luz, las vidas de todos han cambiado”, dijo Maria Luisa Ávila Matute, miembro del comité de energía comunitaria.
El proyecto tenía dos modalidades: el plan de tres lámparas y el de cinco con las conexiones para cargar los teléfonos celulares.
En siete comunidades se utilizará la energía solar para el procesamiento de cafés especiales y granos básicos.
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Impacto
Según los planes de desarrollo municipal, ni en 10 años hubieran tenido acceso alservicio de energía eléctrica los tolupanes.
Estas comunidades no aparecían como prioridad. “Que existan estos sistemas de energía facilita su vida y es un equipo que les queda para siempre”, comenta María José Bonilla, técnico de cambio climático de Ayuda en Acción.
Las comunidades para dinamizar el proyecto y hacerlo operativo conformaron un comité de energía en cada comunidad que hacen las entregas de equipo. Ahora piensan iluminar centros educativos, de salud e incluso vías públicas.
Rol de la mujer
La mujer tomó un papel importante en la ejecución de este proyecto en las comunidades tolupanes.
Fueron líderes en los comités de energía y con asesoría están pensando en impulsar algunos emprendimientos.
“Las mujeres, además de ocupar puestos en los comité, también identificaron a las familias beneficiarias y convocaron a los talleres sobre el uso de los sistemas deenergía fotovoltaica y talleres de género”, explica Bonilla.
“No nos cansamos de dar gracias por este proyecto. Ahora impulso una pulpería comunitaria que antes, sin la energía solar, hubiera sido imposible”, dice María Felix Figueroa, que reside en Laguna de Quebrada, en Victoria, Yoro.
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Equipo
Las familias tienen acceso a un equipo de energía solar fotovoltaica de tercera generación.
Son los jóvenes los que se capacitan para dar mantenimiento a los equipos de energía fotovoltaica en las comunidades.
Se espera expandir el proyecto a otras comunidades indígenas en los próximos meses.
