El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) rechazó y expresó su preocupación este jueves ante la decisión del gobierno de Honduras de poner fin al Tratado de Extradición con los Estados Unidos.
Mediante un comunicado, la organización empresarial advirtió que la terminación del tratado de extradición con Estados Unidos pondría en riesgo la seguridad; estabilidad económica, los empleos y las relaciones internacionales del país.
Además, indicó que esta determinación, "tomada de manera precipitada y sin un análisis adecuado", pone en grave riesgo la relación con el principal socio comercial que es EE. UU.
El Cohep también calificó como preocupante que el gobierno hondureño haya tomado "una medida tan drástica" en respuesta a declaraciones de la embajadora de los Estados Unidos, Laura Dogu, respecto a al visita a Venezuela del ministro de Defensa y el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
En ese contexto, la organización empresarial señaló que "existen múltiples mecanismos diplomáticos para resolver diferencias y expresar desacuerdos".
Mensaje preocupante, según el Cohep
"El tratado de extradición con Estados Unidos es un acuerdo esencial en la lucha contra el narcotráfico y la corrupción; y denunciarlo envía un mensaje preocupante a la comunidad internacional y pone en entredicho el compromiso con la justicia, la cooperación global, y la lucha contra estos flagelos", señala el Cohep.
Seguidamente, puntualizó que el fin del tratado debilita las instituciones de justicia y expone al país en convertirse en refugio para criminales; afectando negativamente la inversión extranjera, el empleo y la seguridad de los ciudadanos.
Finalmente, exhortó al gobierno a que reconsidere la decisión de querer finalizar el tratado de extradición, que anteponga los intereses de la nación. Asimismo, que utilice el diálogo y la diplomacia como las herramientas adecuadas para salvaguardar la prosperidad y estabilidad del país.
Denuncia del tratado de extradición
La presidenta Xiomara Castro, aseguró este jueves que canceló el tratado de extradición con Estados Unidos para evitar que lo use contra militares que le son leales y facilite un intento de golpe de Estado.
"Se está fraguando un plan en contra de mi gobierno", afirmó la mandataria al referirse implícitamente a Estados Unidos; un día después de anunciar sorpresivamente el fin del pacto que ha permitido encarcelar a poderosos narcotraficantes.
Según Castro, tomó esa medida en respuesta a la "injerencia" de la embajadora Dogu, quien criticó una reunión de autoridades hondureñas con el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López.
Dogu expresó el miércoles a periodistas su "preocupación" por ver al ministro de Defensa, José Manual Zelaya; y al jefe de las Fuerzas Armadas, general Roosevelt Hernández, "sentados al lado de un narcotraficante en Venezuela".
Para el gobierno hondureño, el tratado de extradición podría ser usado contra Zelaya y Hernández, leales a Castro, bajo el argumento de que se reunieron con Padrino López, sancionado por Estados Unidos que lo acusa de narcotráfico.
