La encargada de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Honduras, Colleen Anne Hoey, sostuvo este martes una nueva reunión con la presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rebeca Ráquel Obando.
De acuerdo con lo informado por el Poder Judicial, el objetivo principal del encuentro fue dar seguimiento a la mejora y agilización en la tramitación de las solicitudes de extradición entre ambos países, un tema prioritario en la cooperación bilateral en materia de justicia y lucha contra el crimen organizado.

Esta reunión se da como continuación del diálogo iniciado el pasado 14 de julio, cuando Hoey y su comitiva se reunieron por primera vez con la magistrada Obando para tratar diversos asuntos relacionados con la cooperación mutua, el fortalecimiento del acceso a la justicia y la lucha contra el crimen organizado.
Durante ese encuentro inicial se reafirmó el compromiso conjunto de mantener una relación bilateral justa, digna y firme en materia judicial.
Ante ello, el Poder Judicial destacó a través de sus redes sociales que en esta segunda reunión el foco principal fue el seguimiento al proceso para mejorar la tramitación de las extradiciones, buscando que estos procesos se desarrollen con mayor eficiencia y rapidez, beneficiando la cooperación judicial entre Honduras y Estados Unidos.
Extradición en la cuerda floja
Este esfuerzo cobra especial relevancia en el contexto político reciente de Honduras, luego de que la presidenta Xiomara Castro ordenara el 28 de agosto de 2024 a su entonces canciller, Eduardo Enrique Reina, denunciar el tratado de extradición con Estados Unidos, cuyo vencimiento estaba previsto para el 28 de febrero de 2025.
Sin embargo, ante la presión local de la ciudadanía, la sociedad civil y la importancia estratégica de mantener esta cooperación, la mandataria retiró la denuncia diez días antes del vencimiento, dejando vigente el tratado que facilita la entrega de personas solicitadas por justicia en ambos países.
El tratado de extradición es fundamental para el combate efectivo al crimen transnacional y la impunidad, facilitando la entrega de individuos involucrados en delitos graves como narcotráfico, lavado de dinero, corrupción y otros crímenes organizados.
