En el séptimo día del juicio contra Carl Zaglin, la defensa del empresario georgiano echó mano de testigos cercanos y asesorías legales para intentar desvirtuar las acusaciones de sobornos que lo persiguen en Estados Unidos.

Los detalles de esta jornada expuestos por el periodista Samuel Rubensfeld, explican qué pasó este jueves en la Corte del Distrito Sur de Florida.

La estrategia defensiva giró en torno a dos voces: Scott Haygood, exdirector financiero de Atlanco. la empresa de Zaglin dedicada a proveer uniformes a la Policía Nacional y James Kane, abogado corporativo que trabajó más de 20 años con la compañía.

Ambos aseguraron que el empresario buscó asesoría sobre la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA) antes de concretar negocios en Honduras.

Haygood relató cómo en septiembre de 2015 participó en una llamada convocada por Zaglin para discutir la aplicación de la FCPA.

En ella, un experto explicó los alcances de la ley, mientras Haygood manifestó su preocupación por los contratos de uniformes.

Dudas sobre Achieve Capital y los sobornos en Honduras

El exejecutivo reconoció que envió documentos a los abogados de Atlanco que advertían “señales de alerta” en Achieve Capital, una firma vinculada con el banquero Aldo Marchena.

Sin embargo, admitió que, pese a las sospechas, tuvo escasa comunicación con los asesores legales después de entregar esa información.

En el contrainterrogatorio, Haygood aceptó que desconocía el destino del dinero enviado a la empresa de Marchena.

También afirmó que la falta de un plan de cumplimiento en Atlanco limitó la capacidad de la compañía para manejar operaciones internacionales sin riesgos de sobornos.

El rol del abogado corporativo James Kane

James Kane, abogado de larga trayectoria en Atlanta, testificó que se involucró como intermediario en los contratos hondureños y en la llamada sobre la FCPA.

Aseguró que remitió los documentos al experto de su firma y que su papel se limitó a trasladar información.

Aunque reconoció que realizó ajustes menores en un contrato con Achieve, insistió en que nunca supo de pagos a funcionarios hondureños ni de transferencias hacia cuentas en Belice.

“Me mantuve al margen del tema de la FCPA”, dijo, reafirmando que su conocimiento sobre los presuntos sobornos era limitado.

El cierre de la defensa y lo que está en juego en juicio contra Zaglin

Con los testimonios de Haygood y Kane, la defensa buscó mostrar a Zaglin como un empresario que consultó expertos y se apoyó en sus colaboradores, en lugar de orquestar sobornos.

La fiscalía, no obstante, sostiene que el dinero enviado a intermediarios tenía como fin asegurar contratos por casi 11 millones de dólares con la Policía hondureña.

Los alegatos finales están programados para este viernes. Será el momento en que ambas partes intenten convencer al jurado sobre la culpabilidad o inocencia de Carl Zaglin.

Este es un proceso que marcará un precedente sobre la aplicación de la FCPA y el combate a los sobornos internacionales.

Entre las declaraciones más relevantes en la semana estuvo la del exdirector de la Tasa de Seguridad Poblacional Juan Ramón Molina aceptó haber recibido pagos ilícitos.

Molina, convertido en testigo de la Fiscalía, detalló cómo operaron los sobornos para acelerar contratos financiados con fondos de la Tasa de Seguridad.

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Juicio Zaglin: El jurado decidirá

El séptimo día del juicio dejó claro que la defensa de Carl Zaglin se apoyó en la narrativa de buscar asesorías legales.

También, en testigos cercanos que llegaron para negar cualquier plan deliberado de sobornos.

Ahora, la última palabra está en manos del jurado, que deberá decidir si las explicaciones bastan para absolver al empresario.

O si, por el contrario, confirman que los sobornos fueron la vía para abrirle las puertas a contratos en Honduras.