Se trata de José Vidal Flores, quien había sido capturado en su domicilio y al momento de la detención se le decomisaron 300 láminas de LSD, un blíster de éxtasis y una gran cantidad de cilindros con diferentes marihuanas especiales (preparadas o saborizadas).
Dicha incautación fue producto de un allanamiento autorizado por un juez nacional a petición de la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (Fescco), luego que desde mayo de 2022 se le diera seguimiento a una denuncia.
Durante su captura, a Flores se le decomisó dinero en efectivo, un vehículo y otro tipo de drogas que traficaba por la capital hondureña.
José Vidal Flores aceptó haber incurrido en el delito de tráfico de drogas agravado y por ello se le condenó a la pena de siete años más seis meses de reclusión.
¿Qué son estas drogas?
La Dietilamida de Ácido Lisérgico (LSD) es una sustancia psicodélica semisintética proveniente de la familia de las triptaminas y que produce efectos psicotrópicos.
Sus efectos pueden incluir alucinaciones con ojos abiertos y cerrados, sinestesia, percepción distorsionada del tiempo, la alteración de la percepción, la conciencia y los sentimientos, además de sentir sensaciones o visualizar imágenes que, para el consumidor, pueden parecer reales.
Mientras que la metanfetamina o éxtasis, es una droga sintética que altera el estado de ánimo y la percepción (la conciencia de los objetos y las condiciones circundantes).
Su composición química es similar a la de los estimulantes y los alucinógenos, genera una sensación de aumento de la energía, el placer y la calidez emocional.
A su vez, las marihuanas especiales, o con combinaciones de laboratorio de diseño, son alteraciones a la cannabis y sus sustancias químicas psicoactivas.
Vale mencionar que, todas estas drogas son altamente peligrosas para la salud y cada una deja efectos notables en el desmejoramiento de la calidad de vida y, en el peor de los casos, llevan a la muerte.
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