A falta de productividad y con más escándalos que avances legislativos, el Congreso Nacional de Honduras parece afianzarse en el primer lugar de una categoría nada honrosa: el peor de la historia legislativa del país, según señalan analistas consultados por TN5 Estelar de Canal 5.
Desde el 25 de enero de 2025 hasta la fecha, el Congreso apenas ha acumulado menos de 120 horas de sesiones plenarias, el equivalente a poco más de cinco días continuos de trabajo, mientras ha gastado casi 500 millones de lempiras en viáticos, salarios y gastos operativos. Todo esto sin aprobar ni debatir temas clave para el país.
Congreso sin liderazgo, con unos mil proyectos en mora
Para el analista social Lester Ramírez, este Congreso no solo destaca por su improductividad, sino también por su falta de transparencia, su débil relación con la ciudadanía y su poca legitimidad institucional. "Las evaluaciones ubican a este Congreso como uno de los peores de la historia", dijo.
Actualmente, existe una mora legislativa de casi mil proyectos de decreto pendientes de presentación, discusión o aprobación.
Sin embargo, el Congreso ha mostrado una sorprendente rapidez para aprobar iniciativas provenientes de Casa Presidencial, lo que confirma, según analistas, una agenda subordinada al Ejecutivo.
Entre chantajes, presión política y sesiones inexistentes
"La obligación de los diputados es sesionar. No puede condicionarse eso a acuerdos políticos", advirtió Gustavo Solórzano, presidente del Colegio de Abogados de Honduras (CAH).
Pero la realidad es otra: la última sesión plenaria fue el 27 de agosto, cuando apenas se leyeron dos proyectos en segundo debate. Desde entonces, no han vuelto a reunirse, pese a estar en pleno período preelectoral.
"Este Congreso se mueve entre la extorsión, chantaje y presión institucional, jugando con otras entidades del Estado para obtener beneficios políticos", denunció Patricia Burdett, representante de la organización Defensores de Honduras.
Burdett segura que hay múltiples actos reñidos con la ley y una administración completamente opaca y desconectada de sus responsabilidades legales.
Oposición tibia y ampliación del periodo legislativo
Para muchos críticos, el problema no es solo del oficialismo. La oposición política, especialmente algunos sectores del Partido Liberal, ha sido señalada por su actitud pasiva e incluso cómplice, permitiendo que la agenda legislativa continúe empantanada.
El propio presidente del Congreso, Luis Redondo, culpó a un liderazgo liberal por haber ordenado oponerse a todo "por una medida política". "Vamos a dar a conocer a qué se están oponiendo", afirmó.
Ante el estancamiento legislativo, el vicepresidente del Congreso, Hugo Noé Pino, anunció que el período ordinario de sesiones será ampliado del 1 de noviembre hasta el 20 de enero de 2026, tras una reunión entre la Junta Directiva y los jefes de bancada.
¿Qué se espera de la próxima sesión?
Los directivos del Congreso Nacional y jefes de bancada acordaron discutir y aprobar en la próxima sesión, entre otros temas:
- El decreto de ampliación del período legislativo
- La aprobación del presupuesto del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), que deberá conocer los recursos de apelación tras las elecciones del 30 de noviembre
- La aprobación del presupuesto de la Unidad de Financiamiento, Transparencia y Fiscalización (UFTF), conocida como "Política Limpia" responsable de fiscalizar los gastos de campaña de todos los candidatos
Redondo anunció que la convocatoria la hará el próximo martes. Si no se convoca formalmente, los jefes de bancada de oposición han advertido que se autoconvocarán, como lo permite la ley.
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