El Congreso Nacional aceptó la tarde de este martes la renuncia de Carlos Armando Zelaya Rosales, diputado por el departamento de Olancho y cuñado de la presidenta Xiomara Castro.

La renuncia ocurre poco después de la difusión de un video en el que Zelaya aparece en una reunión con narcotraficantes, supuestamente negociando un aporte de dinero para la primera campaña electoral del Partido Libre en noviembre de 2013.

Renuncia por "razones personales"

La secretaria del Congreso, Luz Angélica Smith, fue la encargada de leer la renuncia, en la que se especifica que esta se interpone por "razones estrictamente personales".

El pleno del Congreso aprobó de forma unánime la renuncia, con los diputados levantando la mano al inicio de la sesión de este martes.

Zelaya, quien es hermano del expresidente Manuel Zelaya, derrocado en junio de 2009, presentó la renuncia "por razones estrictamente personales", según la nota leída por una de las secretarias del Parlamento, Luz Angélica Smith.

Obligado a renunciar

Carlos Zelaya se vio obligado a renunciar como diputado y secretario del Parlamento hondureño después de haber admitido el pasado 31 de agosto que en 2013 se reunió con narcotraficantes hondureños que le ofrecieron dinero para la campaña del ahora gobernante Partido Libertad y Refundación (Libre).

El escándalo por el narcovideo también provocó la renuncia de su hijo José Manuel Zelaya como ministro de Defensa, quien fue sustituido por Rixi Moncada, exministra de Finanzas y precandidata presidencial del Partido Libre.

El 3 de septiembre, la ONG estadounidense InSight Crime divulgó un video que muestra a narcotraficantes hondureños negociando un soborno de hasta 650.000 dólares al partido Libre, a lo que Carlos Zelaya responde que "la mitad es para el comandante", refiriéndose al expresidente Zelaya.

Tres días después, la presidenta Xiomara Castro condenó el "error deplorable" de su cuñado por reunirse con narcotraficantes y denunció que se estaba gestando un golpe de Estado en su contra.

Narcovideo

El narcovideo ha sido condenado y repudiado por los hondureños, quienes exigen la renuncia de la presidenta y la restitución del tratado de extradición bilateral con EE.UU., dado por terminado el 28 de agosto por supuestas injerencias de la embajadora estadounidense, Laura Dogu, por criticar una reunión de autoridades de Honduras con el sancionado ministro venezolano de Defensa, Vladimir Padrino López.

Analistas y políticos creen que Castro puso fin al acuerdo de extradición con EE.UU. para proteger a familiares o altos funcionarios, porque tres días después su cuñado admitió haberse reunido con narcotraficantes.