El Museo para la Identidad Nacional (MIN) celebró este 30 de octubre sus 20 años de fundación, un hito de la cultura y el patrimonio histórico e intelectual en Honduras.

Durante la emisión del foro Frente a Frente se destacó cómo un modelo de alianza público-privada logró proteger a la institución de la instabilidad política y de los vaivenes gubernamentales, garantizando su permanencia en el tiempo y permitiéndole resistir crisis tan severas como la pandemia de Covid-19.

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El programa abordó las diversas estrategias pedagógicas y tecnológicas desarrolladas por el museo para reconectar a la población con sus raíces, abriendo diariamente sus puertas a cientos de estudiantes de escuelas públicas y extendiendo su proyección a más de 4.5 millones de usuarios en entornos digitales.

Hoy se discutió la evolución del MIN como un espacio vivo para el encuentro ciudadano, la reactivación turística del Centro Histórico de Tegucigalpa y el papel del mecenazgo corporativo en la preservación de la memoria histórica.

El programa contó con la participación de la directora ejecutiva del MIN, Eva Carolina Gómez; Thierry de Pierrefeu, presidente de la Fundación Hondureña para la Identidad Nacional; Lucianna Kafati: vicepresidencia de Estrategia y Transformación de TVC-EU; Juan Carlos Sorto, gerente corporativo de Jetstereo en representación de Grupo ILP.

¿Cuál ha sido la clave del éxito del MIN?

Desde la gestión institucional, Thierry de Pierrefeu subrayó que la clave del éxito del MIN fue ganar credibilidad ante organismos multilaterales, la comunidad internacional y el sector privado local desde su concepción durante la administración del expresidente Ricardo Maduro.

Explicó que la creación de un fondo dotal independiente permitió desvincular al museo de los presupuestos políticos cambiantes de cada gobierno.

De Pierrefeu enfatizó que la resiliencia del museo se puso a prueba durante la pandemia, periodo en el que muchos centros culturales del mundo cerraron de forma definitiva, mientras el MIN logró mantenerse activo gracias al respaldo privado continuo.

"Creo que lo más importante fue lograr la credibilidad ante los donantes sean donantes locales la comunidad internacional los multilaterales y así fue como se promovió y gestionó un modelo distinto con la creación de un fondo dotal para asegurar la permanencia de este museo", dijo.

Al mismo tiempo explicó que "ningún museo sobrevive únicamente con el ingreso de la visitación todos los museos desarrollan múltiples fuentes de ingreso ( ... ) lo más importante para lograr la permanencia es tener una diversidad de fuentes y un compromiso de largo plazo".

El directivo remarcó que el museo expandió su labor hacia la reconquista del espacio público en la capital, conformando el primer distrito cultural junto al Teatro Nacional Manuel Bonilla y la Galería Nacional de Arte, además de impulsar intervenciones icónicas como la instalación urbana de las "Sombrillas MIN", que atrajo a 4 millones de personas y aumentó la visitación presencial en un 48% en 2018.

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Destacó además que el patrocinio de los mecenas permite la entrada gratuita a más de 400 alumnos de escuelas públicas todos los días.

La responsabilidad de los medios y la conexión con las nuevas generaciones

Por parte del sector de comunicación, Lucianna Kafati analizó la función social de los medios masivos en la difusión cultural, señalando que la misión va más allá de entretener e informar, abarcando la educación de las nuevas generaciones mediante estrategias convergentes en televisión, radio y plataformas digitales.

Lucianna resaltó la capacidad del MIN para conectar con la juventud y la diáspora hondureña a través de proyectos innovadores como los Cuentos y Leyendas de Honduras ilustrados, Copán Virtual y eventos de amplia tradición popular como el Festival de la Catrina.

"Creo que es un orgullo poder decir que por 20 años esta institución y los socios fundadores han podido preservar la cultura hondureña y su patrimonio es crear visibilidad y un espacio para que las familias conozcan de dónde venimos quiénes somos porque eso ayuda a construir nuestro futuro y hacia dónde vamos", dijo.

Kafati enfatizó que presenciar las visitas diarias de niños de escuelas públicas inspira un profundo orgullo nacional y demuestra cómo la colaboración entre instituciones públicas, privadas y medios de comunicación protege el patrimonio histórico del país.

La inversión en cultura como pilar de educación e identidad

Juan Carlos Sorto argumentó que respaldar iniciativas artísticas y patrimoniales trasciende el beneficio económico, constituyendo una inversión directa en la educación y la cohesión social de Honduras.

El ejecutivo destacó que para un grupo empresarial con más de seis décadas en el país resulta coherente apoyar una visión institucional duradera que fomente el conocimiento de las raíces históricas.

"Creo que nos deja dos grandes enseñanzas número uno lo que podemos lograr cuando colaboramos los diferentes sectores en ese caso el sector privado y instituciones culturales que hoy hacen que el MIN sea funcional y asimismo la importancia de darle continuidad a los proyectos", manifestó Juan Carlos Sorto.

Vea el programa completo:

A lo largo de sus dos décadas de trayectoria, el Museo para la Identidad Nacional ha demostrado que la cultura en Honduras puede constituir un pilar sólido de desarrollo, educación e integración social cuando se gestiona bajo una visión técnica, independiente y de largo plazo.