Controversia ha generado la discusión en primer y segundo debate en el Congreso Nacional (CN) de la Ley de Etiquetado Frontal, iniciativa que busca etiquetar los productos de alimentos y bebidas con unos sellos negros al frente del empaque basado en un criterio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Los primeros en oponerse a la referida normativa, que es promovida por la diputada de Libertad y Refundación (Libre), Kritza Pérez, fue el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).

La empresa privada solicitó al CN la semana anterior que archive la iniciativa de la Ley de Etiquetado Frontal, porque contradice los Reglamentos Técnicos Centroamericanos aprobados por Honduras en el marco del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

Además, el Cohep consideró que el proyecto carece de rigurosidad técnica ya que utilizaría el perfil nutricional de la OPS para etiquetar los alimentos preenvasados, que es contrario a los señalamientos del Codex Alimentario.

De su lado, Yulissa Santos, coordinadora de la Coalición de Alimentos y Bebidas de la Asociación Nacional de Industriales de Honduras (ANDI), aclaró que como empresa privada piden que este tipo de iniciativas se realicen a nivel regional y no solo en el país.

"Lo que como sector privado hemos solicitado al CN es que la Ley de Etiquetado Frontal pudiese ser regulada a nivel centroamericano bajo un instrumento técnico, por la vinculación directa que tienen en el comercio", declaró Santos.

Además, agregó que la posición del sector privado es para evitar problemas comerciales al tener desarmonización del tema o el impacto que podría tener una norma unilateral en las exportaciones.

Gobierno busca reducir enfermedades

Por su parte, la comisionada presidenta de la Agencia de Regulación Sanitaria (ARSA), Dorian Salinas, dijo estar a favor de la referida ley porque actualmente en el país hay 40,000 muertes vinculadas a enfermedades no transmisibles (diabetes, obesidad, insuficiencia renal).

"Esto se debe a los excesos de los consumos altos en azúcar, sodio y grasa. Actualmente Honduras es el quinto país más obeso de toda América. Obviamente eso es un llamado para poder actuar y establecer políticas en materia de prevención", detalló Salinas.

Seguidamente, agregó que estas etiquetas de color negro en ningún momento prohibirán la venta de los productos, ni tampoco recomendarán que no se vendan; sería un mecanismo para darle información más sencilla a los clientes.

"La intención es que haya una información más sencilla de los elementos que componen cada producto. No le están diciendo en la Ley -de Etiquetado Frontal- que se va a prohibir o que se va a recomendar que no se venda", apuntó.

El diputado del Partido Salvador de Honduras (PSH), Carlos Umaña, aseguró que la ley es necesaria en el país para prevenir enfermedades renales.

"Quiero decirle a la población hondureña que si ocupamos una Ley de Etiquetado. Es un hecho que tendremos una inversión de 7,000 millones de lempiras en los próximos cinco años en los pacientes renales", expresó Umaña.

Al mismo tiempo, propuso a las autoridades de la ARSA de ser aprobada la Ley de Etiquetado Frontal crear un reglamento que de vida a la normativa.

Es oportuno mencionar que en la actualidad, México, Ecuador, Colombia, Brasil, Perú, Bolivia, Chile, Uruguay y Argentina son países donde cuentan con leyes o advertencias sobre etiquetado en alimentos y bebidas