La tragedia aérea ocurrida este lunes en Roatán, Islas de la Bahía, que cobró la vida de 12 personas, enlutó a la aviación hondureña con la pérdida del copiloto Francisco Lagos, un joven apasionado por los cielos que soñó con volar y que encontró en su trabajo su mayor alegría.
Horas antes del fatídico accidente, Francisco Lagos había compartido en su cuenta de Instagram un emotivo mensaje sobre su regreso a las labores tras unas vacaciones en Colombia.

En sus redes sociales, donde se identificaba como "pilots_daily_views", solía documentar sus experiencias en la cabina del avión, a la que él llamaba con orgullo: "mi oficina en el cielo".
"Sólo hay un trabajo en este mundo que te da una oficina en el cielo: y ese es el de piloto", decía la frase destacada en su biografía, reflejando el amor y dedicación que sentía por su profesión.

Un vuelo que parecía rutinario
La noche del lunes, Francisco Lagos se encontraba desempeñando su labor como copiloto en el vuelo JetStream-32, con matrícula HR-AYW de la aerolínea Lanhsa, junto al piloto Luis Araya.
El vuelo, que estaba previsto para durar entre 15 y 20 minutos hasta La Ceiba, terminó en tragedia minutos después del despegue.
Según informó Carlos Padilla, representante de Aeronáutica Civil, la aeronave sufrió una falla mecánica que provocó un brusco viraje hacia la derecha, cayendo al mar poco después de despegar del Aeropuerto Internacional Juan Manuel Gálvez.
El saldo de la tragedia en Roatán
El accidente dejó 12 personas fallecidas, entre ellas Francisco Lagos y el reconocido cantante Aurelio Martínez. Además, cinco personas lograron sobrevivir. A eso de las 10:30 de la mañana de este martes el Cuerpo de Bomberos reportó el rescate del último cuerpo que permanecía en las aguas.
Francisco Lagos, joven con grandes sueños y un legado de bondad
Lagos era descrito por sus allegados como un joven jovial, servicial, y trabajador, que con esfuerzo logró cumplir su sueño de convertirse en piloto.
"Siempre recordaré a Fran Lagos, cuando llegué a la reunión de Emergentes a las 6 p.m., él fue uno de los primeros amigos que se me acercó para incluirme en el grupo porque tenía pena… y fue así que pude buscar más de Dios y servir en la iglesia juntos. Nunca olvidaré eso. Hasta pronto, hermano", escribió un amigo cercano en sus redes sociales.
Amigos y familiares han manifestado su profundo dolor ante la irreparable pérdida de Francisco, recordándolo como un joven que siempre perseguía sus sueños y dejaba una huella positiva en quienes lo rodeaban.
"Un hijo admirable con su familia, amigos, y alguien que logró muchas metas en vida por su esfuerzo y dedicación a lo que le gustaba", expresó una amiga cercana a su madre.
Un adiós en el cielo que tanto amó
El joven piloto, que había regresado de unas vacaciones en Colombia solo horas antes del accidente, falleció haciendo lo que más amaba: volar. Su historia deja un mensaje de pasión, entrega y amor por los sueños que, aunque hoy se apagó en la tierra, seguirá surcando los cielos en la memoria de quienes lo conocieron.
