La operación en Corinto, Omoa, Cortés, donde murieron cinco agentes de la Dipampco, dejó de ser únicamente una tragedia policial. El informe interno que salió a la luz se convirtió en una radiografía incómoda sobre cómo se ejecutaron algunas operaciones dentro de una de las unidades más temidas y poderosas de la Policía Nacional.
Las revelaciones no solo golpean la planificación de la misión donde fueron asesinados los agentes.
También abren cuestionamientos sobre prácticas que, según la propia comisión investigadora, ocurrieron durante años bajo el paraguas del estado de excepción.
La investigación expuso incumplimientos de protocolos, ausencia de controles operativos, manejo irregular de información sensible y posibles actos de negligencia o encubrimiento.
Pero detrás de cada hallazgo aparece una pregunta más profunda: ¿cuántas operaciones similares pudieron ejecutarse bajo las mismas fallas sin que nadie lo advirtiera?
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Corinto y una unidad que operaba bajo presión y sin controles
La Dipampco se convirtió durante los últimos años en el rostro más visible de la ofensiva contra la extorsión, las maras y el crimen organizado.
Sus agentes encabezaron allanamientos, capturas y despliegues en barrios considerados de alta peligrosidad, especialmente durante la vigencia del estado de excepción.
Sin embargo, el informe sobre Corinto dejó ver que detrás de esa estructura también existían vacíos internos que ahora ponen bajo sospecha varios procedimientos.
La comisión encontró omisiones en evaluaciones de riesgo, fallas en medidas de seguridad, ausencia de formularios operativos y falta de coordinación con otras unidades policiales.
También detectó inconsistencias en la planificación de la misión y cuestionó la falta de reportes oportunos hacia los mandos superiores.
El problema ya no parece limitarse a un error táctico aislado.

El peso de los allanamientos sin orden
Uno de los aspectos que más presión genera sobre la investigación es el señalamiento relacionado con allanamientos ejecutados sin orden judicial.
La comisión concluyó que los agentes desplazados a Corinto no contaban con autorización legal para desarrollar ese tipo de acciones y tampoco siguieron los procedimientos requeridos por la normativa.
La revelación revive uno de los debates más sensibles alrededor del estado de excepción: hasta dónde algunas unidades policiales actuaron fuera de los límites legales bajo el argumento de combatir estructuras criminales.
Durante los últimos años, organismos defensores de derechos humanos y sectores sociales denunciaron abusos, capturas arbitrarias y operativos cuestionados en distintas zonas del país.
Ahora, parte de esas dudas reaparecen dentro del propio informe elaborado tras la muerte de los cinco policías.
Lo que rompió la narrativa oficial
Otro elemento que dejó expuesta la investigación fue la diferencia entre la versión oficial y la planificación revisada por la comisión.
Inicialmente se manejó que la misión tenía como destino el departamento de Colón. Sin embargo, el informe concluyó que desde el principio el operativo estaba dirigido hacia Corinto, Cortés.
La contradicción alimenta dudas sobre cómo se manejó la información alrededor del caso y quién conocía realmente el objetivo de la misión.
A eso se suman observaciones sobre presuntas irregularidades en el manejo de informantes y administración de información sensible dentro de operaciones especiales.

La crisis que enfrenta la Policía
Las autoridades ya anunciaron que todos los agentes que integraron la Dipampco serán sometidos a evaluaciones, pruebas de confianza y procesos de certificación antes de ser reasignados.
El informe aseguran se enviará al Ministerio Público y a la Didadpol para que determinen posibles responsabilidades individuales.
Pero el impacto del caso va más allá de una investigación administrativa, porque Corinto dejó expuesto que detrás del discurso de combate frontal contra el crimen también existían grietas internas.
"Habían operaciones mal controladas y procedimientos que hoy colocan a la propia estructura policial bajo sospecha", señala Kenneth Madrid, analista.
Y mientras avancen las investigaciones, el caso dejará una interrogante incómoda dentro de la institución.
Si las fallas ocurrieron en una operación de alto riesgo que terminó en tragedia, ¿qué otras misiones se ejecutaron sin la debida legalidad?
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