La situación del agua en Tegucigalpa continúa deteriorándose. Las principales represas que abastecen al Distrito Central mantienen niveles críticos, mientras el suministro ya se realiza cada nueve días y las autoridades advierten que el racionamiento podría extenderse hasta 12 días.

La capital hondureña atraviesa una de las etapas más complicadas de su crisis de abastecimiento de agua potable. Los niveles de las represas Los Laureles y La Concepción continúan descendiendo, obligando a las autoridades a reducir el vital líquido en su totalidad.

De acuerdo con los reportes más recientes de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), Los Laureles se encuentra alrededor del 37% de su capacidad, mientras La Concepción ronda el 30%. Ambas permanecen dentro del rango considerado de alto riesgo hídrico.

¿Cuánta agua queda en las represas?

Los últimos datos disponibles muestran que La Concepción mantiene alrededor de 10.8 millones de metros cúbicos de agua, mientras Los Laureles almacena aproximadamente 3.9 millones de metros cúbicos.

Durante las últimas semanas, las autoridades han advertido que, de mantenerse las condiciones actuales y sin lluvias significativas que permitan recuperar las fuentes, las reservas podrían llegar a niveles todavía más delicados.

Esto no significa que Tegucigalpa tenga una fecha exacta en la que se quedará sin agua, pero sí evidencia que el margen de maniobra se reduce conforme avanzan los días sin precipitaciones suficientes.

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El problema que muy pocos conocen en las represas

El sistema de distribución también enfrenta un problema estructural, aproximadamente el 40% del agua que ingresa se pierde antes de llegar a los usuarios, principalmente debido al deterioro de las tuberías y la infraestructura.

Es decir la falta de lluvia es uno de los principales factores detrás de la crisis, pero no es el único, este deterioro es de las causas principales.

En términos sencillos, por cada 100 litros que ingresan al sistema, alrededor de 40 terminan perdiéndose.

Esto significa que Tegucigalpa enfrenta un doble desafío, conseguir nuevas fuentes de agua y, al mismo tiempo, evitar el recurso disponible se pierda durante su distribución.

El agua actualmente llega cada nueve días, podría ser cada 12

Ante la reducción de las reservas, el calendario de distribución fue modificado. El suministro que anteriormente podía realizarse aproximadamente cada siete días pasó a un esquema de cada nueve durante agosto.

Sin embargo, la situación podría complicarse todavía más y las autoridades de la UMAPS han advertido que, si las lluvias esperadas no llegan en cantidad suficiente, el período entre abastecimientos podría ampliarse hasta 12 días.

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Si las condiciones de sequía continúan, los primeros meses de 2027 podrían representar el mismo problema.

Los pozos buscan aliviar la emergencia

Las autoridades han identificado 41 pozos que podrían ser recuperados, de los cuales alrededor de 20 tendrían condiciones técnicas para volver a funcionar. Además, se contempla la construcción de nuevos pozos.

El objetivo es incorporar nuevas fuentes que permitan reducir parcialmente la presión sobre las represas y atender determinados sectores de la capital.

Uno de los proyectos se desarrolla en la colonia Satélite, donde se trabaja en la rehabilitación de cinco pozos que podrían beneficiar aproximadamente a 800 o 900 viviendas.

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Tegucigalpa en la espera de lluvia para los próximos días

Mientras las autoridades buscan recuperar pozos, reparar infraestructura y avanzar en nuevos proyectos, Tegucigalpa depende nuevamente de un factor que no puede controlar: la lluvia.

Por ahora, el escenario es claro, las represas continúan descendiendo, el agua llega con menor frecuencia y el período entre abastecimientos podría aumentar todavía más si las precipitaciones no aparecen.

La pregunta es cuánto margen queda para que la capital pueda mantener el suministro mientras espera esas lluvias, el problema no habrá desaparecido apenas habrá comenzado otro ciclo para una ciudad que todavía necesita resolver cómo garantizar el recurso a largo plazo.

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