Miles de familias hondureñas podrían acceder por primera vez a un crédito para adquirir una vivienda propia gracias al Programa Nacional Integral de Vivienda, que será financiado con un préstamo de 400 millones de dólares aprobado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).

La iniciativa, que será ejecutada por el Gobierno de Honduras a través de la Secretaría de Vivienda y Asentamientos Humanos (Seviah) y el Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi), busca reducir el déficit habitacional que afecta a más de la mitad de los hogares del país.

Durante una entrevista en el programa 30|30, la ministra de Vivienda, Francis Argeñal, explicó quiénes podrán acceder a estos créditos, cuál será el monto máximo financiable y desde cuándo estarían disponibles.

Honduras enfrenta un déficit habitacional que afecta a 1.6 millones de hogares

Según cifras del CAF, Honduras cuenta con aproximadamente 2.6 millones de hogares, de los cuales 1.6 millones presentan algún tipo de déficit habitacional.

De ese total:

  • Cerca de 640 mil familias necesitan una vivienda nueva.
  • Alrededor de un millón de hogares viven en condiciones de hacinamiento, viviendas deterioradas, construcciones precarias o sin acceso adecuado a servicios básicos.

El organismo financiero internacional considera que el programa contribuirá a mejorar las condiciones de vida de miles de familias, especialmente aquellas en situación de mayor vulnerabilidad.

¿Cuánto debe ganar una familia para acceder al préstamo?

Una de las principales interrogantes planteadas durante la entrevista fue cuál será el ingreso mínimo que deberán demostrar los solicitantes para optar al financiamiento.

La ministra explicó que la política fue diseñada para atender diferentes segmentos de la población.

"Las personas que están por debajo de un salario mínimo serán atendidas completamente mediante nuestro programa Hogares, Hogar Más Esperanza", indicó.

Sin embargo, para acceder a los créditos de vivienda social financiados mediante Banhprovi, detalló que podrán aplicar quienes perciban ingresos superiores a un salario mínimo.

Durante la entrevista precisó que, tomando como referencia el salario mínimo más alto vigente, las familias con ingresos superiores a los 18 mil lempiras mensuales podrán optar a estos préstamos.

Además, señaló que el programa permitirá presentar solicitudes tanto de forma individual como mediante ingresos familiares, dependiendo de la evaluación financiera que realicen las instituciones participantes.

Imagen que muestra el proyecto de viviendas sociales.
Imagen que muestra el proyecto de viviendas sociales.

¿Cuál será el monto máximo del préstamo?

La funcionaria explicó que los créditos estarán dirigidos exclusivamente al segmento de vivienda social, cuyo límite quedó establecido en la Ley Marco del sector.

En ese sentido, el monto máximo financiable será de aproximadamente:

L 1,440,000

Ese será el techo para los proyectos que podrán acogerse al programa de vivienda social.

Tasas inferiores al 4 % durante el primer año

Uno de los aspectos que más destacó la ministra fue que el Gobierno acompañará a las familias mediante diferentes subsidios para reducir el costo del financiamiento.

Según explicó, durante el primer año los beneficiarios podrán acceder a tasas de interés inferiores al 4 %, gracias a tres mecanismos de apoyo estatal:

  • Bono directo al capital para cubrir parte de la prima.
  • Subsidio directo a la cuota mensual durante los primeros diez años.
  • Fondo de garantías para facilitar el acceso al crédito.

La intención, aseguró, es que conforme aumenten los ingresos familiares por los ajustes al salario mínimo, el subsidio disminuya progresivamente sin afectar la capacidad de pago de los beneficiarios.

Los créditos serían otorgados hasta por 25 años

Otro de los beneficios anunciados es el plazo para cancelar el financiamiento.

De acuerdo con Argeñal, las familias podrán acceder a préstamos con períodos de pago de:

  • 20 años
  • 25 años

Esto permitirá reducir el valor de las cuotas mensuales y facilitar el acceso a una vivienda propia.

Imagen que muestra el proyecto de viviendas sociales.
Imagen que muestra el proyecto de viviendas sociales.

¿Cuándo comenzarán a entregarse los créditos?

Aunque el directorio del CAF ya aprobó por unanimidad el financiamiento por 400 millones de dólares, aún resta la firma oficial del contrato.

La ministra explicó que el Gobierno espera concluir todos los trámites administrativos durante agosto para comenzar la implementación del programa en septiembre.

"A partir de septiembre ya estaremos implementando la Política Nacional de Vivienda y estos créditos comenzarán a estar disponibles para la población", afirmó.

El Gobierno promete un proceso más ágil

Durante la entrevista también surgieron dudas sobre la cantidad de requisitos que deberán cumplir los interesados.

Ante ello, Argeñal aseguró que el nuevo modelo busca simplificar los procesos mediante el Plan Nacional de Inclusión Financiera, con el propósito de que más familias logren calificar para un crédito.

La funcionaria indicó que históricamente uno de los mayores obstáculos no ha sido la falta de recursos financieros, sino que una gran parte de la población no reúne las condiciones exigidas por el sistema bancario.

Por ello, aseguró que la nueva política incorpora subsidios, garantías y mecanismos financieros orientados a ampliar el acceso al crédito para sectores tradicionalmente excluidos.

CAF respaldará la política de vivienda

El préstamo aprobado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe también contempla recursos para fortalecer la institucionalidad del sector vivienda y mejorar la gestión de los programas públicos.

Además de reducir el déficit habitacional, el Gobierno espera que la construcción de nuevas viviendas impulse la economía nacional mediante la generación de empleo y la dinamización de industrias vinculadas a la construcción.

La expectativa de las autoridades es que, una vez iniciada la ejecución del programa en septiembre, miles de familias hondureñas puedan comenzar el proceso para acceder a una vivienda digna bajo condiciones de financiamiento más favorables.