Durante años logró mantenerse fuera del alcance de la justicia y, mientras los expedientes seguían abiertos y las órdenes de captura permanecían vigentes, continuó en libertad.

Pero la huida terminó en cuestión de minutos, durante una inspección policial en La Ceiba, Atlántida.

La capturada es una mujer de 47 años, quien era buscada por las autoridades hondureñas por delitos de homicidio y asesinato.

Sobre ella pesaban cuatro órdenes de captura emitidas entre 2010 y 2016, algunas con más de 15 años de antigüedad.

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Una búsqueda que al fin dio con su captura

La mujer es originaria de Sonaguera, Colón, y residía en la colonia La Borda, de La Ceiba, según información proporcionada por la Policía Nacional.

Las autoridades detallaron que los requerimientos judiciales pendientes se relacionaron con varios procesos por homicidio y asesinato.

Los casos, de acuerdo con las investigaciones, estarían vinculados con la muerte de al menos dos personas.

Aunque las órdenes de captura permanecían activas desde hace años, la sospechosa no había sido localizada por las autoridades hasta esta semana.

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En la posta policial de Palo Bonito detuvieron a la mujer que en los registros aparece con cuatro órdenes de captura por asesinato y homicidio. Foto: Canal 25.

El retén donde terminó la fuga

La captura ocurrió en la posta de control de López Bonito, uno de los puntos de vigilancia instalados en el litoral atlántico.

De acuerdo con el informe policial, agentes asignados al operativo identificaron a la mujer durante una inspección de rutina.

Al verificar sus datos en los sistemas de registro, descubrieron que mantenía cuatro órdenes de captura pendientes.

La confirmación fue suficiente para proceder con su detención inmediata.

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El nombre de la mujer no fue proporcionado por las autoridades policiales. Foto: cortesía.

Lo que viene ahora

Tras ser arrestada, a la mujer la trasladaron para iniciar el proceso de entrega al Ministerio Público y seguir con el proceso judicial.

Con la captura, concluye una fuga que se prolongó por más de una década y media, pero comienza una nueva etapa en los tribunales.

Será en los juzgados donde deberá enfrentar las cuentas pendientes que la justicia hondureña mantuvo abiertas durante todos estos años.

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