Familiares y amigos dieron el último adiós al reconocido médico hondureño, Enrique Aguilar Paz Cerrato, en el cementerio Jardines de Paz Suyapa en Tegucigalpa, capital de Honduras.

Luego de una misa de cuerpo presente, realizada en la Basílica mayor de Suyapa, sus seres queridos honraron su memoria, recordándole con versos del compositor mexicano Agustín Lara.

"Aunque duele la despedida, aceptamos la perfecta voluntad de Dios, por lo que hoy doy mi palabra de mujer; y me despido de la forma en que un romántico lo merece, y le digo, aunque no quieras tú, ni quiera yo, lo quiso Dios, hasta luego papá", dijo Rosbinda Aguilar, hija de Enrique Aguilar Paz.

Enrique Aguilar Paz dejó profundas huellas en su paso por la Secretaría de Salud entre 1972 y 1978, fue además, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

De igual forma, candidato presidencial por el Partido Innovación y Unidad Social Demócrata (PINU-SD) e integró la Asamblea Nacional Constituyente de 1981, encargada de redactar la última y actual Constitución de la República.

Legado de Enrique Aguilar Paz

Jorge Aguilar, hijo del extinto doctor Aguilar Paz, agradeció las múltiples muestras de cariño de los amigos y allegados que acompañaron en el último adiós a su padre.

"Su espíritu vive y vivirá entre todos nosotros y en nuestro país por el legado y ejemplo que dejó, pero sobre todo, por esa muestra fehaciente de un amor al país", dijo Aguilar.

Paz Cerrato se destacó como un científico reconocido a nivel internacional gracias a su amplio conocimiento como médico, destacando por sus diferentes aportes en la medicina y la otorrinolaringología, que era su especialidad

"El mundo de la medicina reconoció en Aguilar Paz, es más, hay un síndrome del oído que se llaman Síndrome de Aguilar Paz", manifestó Olban Valladares, amigo de don Enrique.