Katherine Rodríguez, conocida en el fútbol hondureño como la “Zurda de Oro”, decidió dar el salto más importante de su carrera: pasar de marcar goles a formar nuevas generaciones en un país donde el talento muchas veces se pierde por falta de apoyo.

La exjugadora y egresada de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) inauguró una academia de fútbol en Tegucigalpa con una meta clara: abrir espacios para niñas que crecen lejos de las oportunidades deportivas.

Detrás del proyecto no solo hay una cancha o entrenamientos, hay una historia de sacrificios, limitaciones y sueños que sobrevivieron a un sistema que durante años relegó el deporte femenino.

“Crecí en las carencias del deporte a nivel femenino en mi país”, recordó Rodríguez. Esa frase explica buena parte de la apuesta que hoy impulsa desde el anillo periférico de Tegucigalpa.

En ese lugar comenzó a funcionar la academia que espera expandir poco a poco a distintas zonas de Honduras.

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La academia de la "Zurda de Oro" que nació de las carencias

La "Zurda de Oro" sabe lo que significa entrenar sin recursos, luchar por espacios y abrirse camino en un entorno donde muchas niñas abandonan el deporte antes de descubrir su verdadero potencial.

Por eso, su proyecto no se enfoca únicamente en enseñar fútbol. La idea, explica, es trabajar desde las bases formativas, inculcar disciplina, confianza y hábitos que ayuden a construir oportunidades dentro y fuera de la cancha.

“La iniciativa es comenzar desde cero con el deporte, para luego orientarlo al fútbol”, explicó.

La exdeportista también busca que el proyecto llegue a sectores históricamente olvidados, especialmente a comunidades donde existe talento, pero no apoyo institucional ni económico.

“La idea es expandir el deporte y apoyar a las niñas de los pueblos, porque también allí hay mucho talento, pero por falta de apoyo no logran cumplir sus sueños”, agregó.

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Katherine Rodríguez dirige una jornada de entrenamiento con niñas y niños en Tegucigalpa, como parte de su proyecto para impulsar el fútbol formativo y abrir oportunidades a nuevas generaciones. Foto: cortesía.

De la UNAH a las canchas internacionales

Antes de convertirse en formadora, Katherine Rodríguez construyó una carrera deportiva que la llevó a destacar dentro y fuera de Honduras.

Durante su etapa universitaria en la UNAH sobresalió en fútbol sala y aportó múltiples triunfos a la Máxima Casa de Estudios.

Su talento terminó abriéndole puertas más allá de las fronteras hondureñas. La “Zurda de Oro” participó en la primera división del fútbol femenino de Costa Rica y jugó en escenarios emblemáticos como el estadio del Club Saprissa.

También representó a Honduras en competencias disputadas en Guatemala, Estados Unidos, Colombia y Panamá.

Uno de sus momentos más destacados llegó en los Juegos Deportivos Universitarios Centroamericanos (Juduca) 2018.

En esa competencia obtuvo medalla de bronce y la reconocieron como máxima goleadora del torneo.

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Katherine Rodríguez acompaña y guía a una niña durante una jornada de entrenamiento, reflejando su apuesta por formar talento desde las bases del fútbol hondureño. Foto: cortesía.

Una apuesta que va más allá del balón

La historia de Katherine Rodríguez no gira únicamente alrededor del fútbol, su discurso mezcla deporte, resiliencia y espiritualidad.

Actualmente se prepara para publicar el libro Detrás de la victoria, una obra con enfoque espiritual en la que relata cómo enfrentó obstáculos personales y deportivos sin abandonar la fe.

“Siempre basé mis triunfos en Dios, nunca perdí la fe, siempre superé cada prueba como un aprendizaje”, expresó.

Ahora, la mujer que durante años celebró goles y títulos busca algo distinto: evitar que otros niños y niñas vean el fútbol desde afuera.

Su nueva apuesta no se mide únicamente en trofeos, se mide en oportunidades.

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