El agua que necesitan las familias de Cerro Colorado, en San Manuel Colohete, Lempira, no llega como debería. Ante la crisis de agua, los vecinos decidieron buscarla bajo tierra y pagar la obra de su propio bolsillo.
Un grupo de pobladores comenzó la perforación de un pozo artesanal, con aportes de las familias que esperan beneficiarse del proyecto.
Son los propios habitantes quienes reúnen dinero, materiales y otros recursos necesarios para avanzar con la perforación.
El esfuerzo representa un golpe adicional para la economía de los hogares, pero los pobladores aseguran que quedarse esperando dejó de ser una alternativa.
De interés: Dónde sobra agua y dónde no alcanza: el golpe desigual de las lluvias
El pozo que pagan los vecinos por agua
La decisión surgió después de buscar apoyo para enfrentar la falta de agua en la comunidad.
Los habitantes aseguran que solicitaron ayuda a las autoridades, pero los proyectos planteados para resolver el problema no terminaron de concretarse.
Mientras las soluciones oficiales siguen pendientes, las necesidades dentro de las viviendas continúan.
“Solicitamos ayuda a las autoridades, pero los proyectos no se concretan y nos toca a nosotros buscar soluciones”, relató uno de los pobladores.
Esa búsqueda llevó a las familias hacia el subsuelo y ahora, cada aporte permite continuar una perforación de la que esperan obtener el agua que necesitan para sus actividades cotidianas.

Pagan por tener el vital líquido
La crisis de agua tiene así un costo que ya no se mide únicamente en la escasez del líquido.
También sale directamente del bolsillo de familias que deben destinar parte de sus recursos a financiar una solución comunitaria.
Para los habitantes de Cerro Colorado, perforar el pozo implica un sacrificio económico, pero también representa la posibilidad de depender menos de una respuesta que esperan.
El proyecto refleja, además, cómo una necesidad básica puede generar una inversión obligada para las propias comunidades cuando las obras públicas no llegan.

La comunidad dejó de esperar
Los pobladores decidieron organizarse alrededor de una necesidad que no admite demasiada espera: disponer de agua.
“El agua es vida, y no podemos esperar más. Decidimos unirnos y hacer este esfuerzo porque nuestros hijos necesitan agua limpia”, expresó otro poblador.
La apuesta ahora está varios metros bajo tierra y cada avance en la perforación representa la esperanza de encontrar una fuente capaz de aliviar la crisis de agua.
En Cerro Colorado, la solución que los vecinos esperaron desde afuera comenzó finalmente con sus propias manos y sus propios bolsillos.
Lea también: Crisis hídrica: urgen represas, reforestación y límites a uso de aguas subterráneas
