Estados Unidos vivió un nuevo proceso democrático el pasado 3 de noviembre, donde eligieron a las nuevas autoridades de la Cámara de Representantes, Senado y Gobernadores.

Por ello, el programa Frente a Frente de este 4 de noviembre trató sobre qué es lo que Honduras debe aprender del sistema democrático de Estados Unidos, tomando como reflexión la experiencia republicana norteamericana y el impacto de los procesos electorales recientes.

A lo largo de la emisión de este día se analizaron las bases institucionales, culturales y constitucionales que han permitido a la nación del norte sostener una gobernanza ininterrumpida desde el siglo XVIII, contrastándolas con la inestabilidad política y el desencanto ciudadano que atraviesa la sociedad hondureña.

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El debate se enfocó en examinar los pilares del modelo republicano de los Estados Unidos, tales como la división de poderes, la alternancia pacífica del mando, la cultura del emprendimiento y la fortaleza institucional, para determinar qué reformas de fondo se requieren en Honduras a fin de superar la recurrente crisis de representatividad y confianza.

En la mesa de dialogo estuvo el expresidente del Colegio de Economistas de Honduras, Julio Raudales; el profesor de la facultad de derecho de la universidad St. Thomas, Christian Lee Gonzales; y el academico Fernando Escobar.

Participación ciudadana, desarrollo y freno al cinismo

Julio Raudales argumentó que la democracia no puede reducirse únicamente a depositar un sufragio cada cuatro años, sino que exige la involucración activa del ciudadano en la situación pública y el fortalecimiento de instituciones que garanticen el desarrollo de las economías locales.

Al evaluar la realidad nacional, Raudales advirtió sobre el peligro del cinismo ciudadano provocado por el deterioro de la efectividad estatal, citando los planteamientos del Premio Nobel de Economía, Daron Acemoglu, sobre la crisis de las democracias liberales.

"Nuestra democracia está en crisis y esa misma crisis hace que ¿para qué votar si el gobierno es corrupto, si el gobierno es inefectivo?', que se pierde la confianza en el sistema", expresó.

Frente a la tentación de copiar de forma acrítica modelos externos, el académico aclaró que "no se trata tanto de imitar, pero sí de reconocer que ese país tiene una democracia ininterrumpida".

"La democracia fundamentalmente como nosotros la concebimos actualmente sí debe velar por los derechos, sí debe velar por la participación de la mayoría, pero también debe velar por nuestro desarrollo y por el desarrollo de Honduras", apuntó.

Transición pacífica del poder y los contrapesos

Por su parte, Christian Lee centró su exposición en la arquitectura constitucional estadounidense, destacando que el ejercicio democrático en esa nación precedió incluso a la declaración de independencia, sustentándose en cartas estatales como la Constitución de Massachusetts.

Sostuvo que el rasgo excepcional del modelo norteamericano radica en la sucesión ininterrumpida y no violenta del mando a lo largo de más de dos siglos, con la única excepción de la Guerra Civil.

Cristian enfatizó que la finalidad esencial de las normas constitucionales es garantizar la estabilidad social por encima de las disputas electorales coyunturales:

"La transición pacífica del poder es tan o más importante que las dinámicas democráticas del voto ( ... ) lo que se busca es la finalidad de que haya paz y no violencia en las transiciones gubernamentales", dijo Lee.

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Asimismo, resaltó que los principios que sostienen dicha estructura combinan valores culturales, como el individualismo, el espíritu emprendedor, la autonomía comunitaria (grassroots movements) y el sano escepticismo ante la autoridad estatal, con mecanismos de diseño institucional como la separación estricta de poderes, la unidad nacional y el federalismo.

Institucionalidad, reglas del juego y rendición de cuentas

Desde el ámbito económico y empresarial, Fernando sostuvo que el aprendizaje para Honduras debe fundamentarse en el respeto absoluto a la arquitectura institucional, entendida como el conjunto de reglas del juego que reducen la incertidumbre y disminuyen los costos transaccionales para la inversión.

Fernando Escobar señaló que la principal fortaleza de los Estados Unidos es que su aparato estatal no se mueve por caprichos personales o afanes partidarios.

"Para mí es muy indispensable a partir de una premisa: instituciones, institucionalidad. Eso es lo que demuestra Estados Unidos, y las instituciones claramente son las reglas del juego en una sociedad", manifestó Escobar.

Agregó que "Estados Unidos definitivamente no opera por afinidades del momento ni siquiera por voluntades individuales; respeta la arquitectura institucional y eso es lo que hace precisamente que esa nación tenga un avance significativo".

Asimismo, lanzó una fuerte crítica a la clase política hondureña por la falta de aprovechamiento en sus misiones oficiales al extranjero, exigiendo que los viajes no queden en mero turismo de representación.

"A muchos de nuestros congresistas, de nuestros alcaldes ( ... ) les encanta ir a los Estados Unidos, disfrutan ir a Miami, a Orlando, caminar por la Quinta Avenida, pero yo creo que debería de haber una exigencia ( ... ) si usted quiere viajar reúnase con el alcalde, reúnase con el congresista, pero traiga una moción que definitivamente pueda tener un impacto para el país", sentenció.

El panel coincidió en que la gran lección para Honduras no consiste en trasplantar leyes de forma mecánica, sino en edificar un marco de previsibilidad jurídica, frenar el turismo político sin resultados y reconstruir la fe ciudadana en las urnas antes de que la crisis de confianza vuelva irreversible el deterioro democrático.

Vea el programa completo: