La atención médica en el Hospital General San Isidro de Tocoa, Colón, Caribe de Honduras atraviesa una situación crítica que ha generado preocupación entre pacientes, personal de salud y autoridades locales.
La escasez de insumos básicos ha obligado al personal médico a recurrir a medidas improvisadas para continuar brindando atención, entre ellas el uso de bolsas plásticas transparentes como sustituto de guantes, ante la falta total de este equipo de protección.
La denuncia se conoció este jueves a través de videos y testimonios difundidos en redes sociales, donde un médico interno del centro asistencial expone las condiciones en las que están trabajando.
Según su relato, en el hospital no hay guantes, jeringas, algodón, gasas ni otros materiales indispensables para la atención diaria de los pacientes, una situación que ha puesto en riesgo tanto al personal como a los usuarios que llegan desde distintos puntos del departamento de Colón y zonas aledañas.
“Estamos atendiendo con lo que se puede. No hay guantes, no hay jeringas, no hay algodón, no hay gasas ni muchos otros insumos”, afirmó el galeno en el video que rápidamente se viralizó.
La imagen del personal utilizando bolsas plásticas compradas en pulperías como protección improvisada refleja, según los denunciantes, el nivel de precariedad que enfrenta el centro hospitalario.
Justificación de autoridades del hospital San Isidro
Ante la gravedad de la denuncia, la administradora del hospital, Velkin Ramírez, confirmó la falta de insumos y explicó que la situación está relacionada con el inicio del año fiscal y la falta de habilitación del presupuesto correspondiente.
En declaraciones a un medio local de Colón, Ramírez señaló que, al estar en enero, la Secretaría de Finanzas aún no ha aperturado el presupuesto para la ejecución de compras.
“Falta que nos indiquen cuándo se puede iniciar el PAC, que es el proceso anual de compras. Una vez que se habilite el presupuesto, se empezaría con la adquisición del material médico quirúrgico y otras prioridades”, explicó.
Añadió que, debido al reciente cambio de gobierno, existe incertidumbre sobre los tiempos en los que se podrán activar estos procesos, lo que retrasa la llegada de insumos al hospital.
Sobre el uso de bolsas plásticas como sustituto de guantes, la administradora aseguró que ya se distribuyeron algunas cajas de guantes en las salas donde se originó la denuncia y en otras áreas del hospital.
Sin embargo, reconoció que no se trata de grandes cantidades. “Se está buscando la manera de proveer lo que se puede, para no continuar con esa mala imagen que afecta tanto a los pacientes como al personal”, señaló.
Crisis llega a laboratorios
La crisis no se limita únicamente a las salas de atención general. El área de laboratorio del hospital también se ha visto severamente afectada, al punto de suspender la atención a los usuarios por la falta de reactivos, insumos y materiales necesarios para la realización de exámenes clínicos. Esta situación ha dejado a decenas de pacientes sin diagnósticos oportunos y ha retrasado tratamientos médicos.
Jorge Jiménez, coordinador del laboratorio del hospital, confirmó que varios reactivos ya se agotaron debido a la alta demanda de pacientes que recibe el centro asistencial. “Tenemos pruebas que ya no se están realizando porque los reactivos se consumieron. La carga de pacientes es bastante, vienen de todo el departamento e incluso de otros lugares”, explicó.
Entre los exámenes que actualmente no se están realizando figuran pruebas de creatinina, bilirrubinas, cultivos, antígenos prostáticos, pruebas de tiroides y electrólitos.
Jiménez detalló que incluso algunos equipos se han dañado, lo que agrava aún más la situación. “Hay un sin número de exámenes que no se están haciendo. Hemos tenido que ir controlando lo poco que queda para no quedarnos sin nada”, afirmó.
Mientras tanto, pacientes y personal de salud esperan una pronta solución que permita restablecer el suministro de insumos y garantizar condiciones mínimas para la atención médica.
La situación en el hospital de Tocoa vuelve a poner sobre la mesa los desafíos estructurales del sistema de salud pública en Honduras y la urgencia de respuestas para evitar que esta crisis se profundice.
