Casi el 70% del Distrito Central presenta algún grado de vulnerabilidad ante fenómenos como deslizamientos de tierra, inundaciones y hundimientos, advirtió el director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), Julio Quiñónez.

Durante su participación en el programa Frente a Frente de este jueves, en el que se discutió sobre las vulnerabilidades del Distrito Central frente a los fenómenos naturales, el funcionario explicó que la capital enfrenta diferentes amenazas debido a sus características geológicas y a la ubicación de comunidades en zonas susceptibles a movimientos de tierra y crecidas de ríos y quebradas.

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Además de Quiñonez, este día en el foro estuvieron presentes Óscar Mencía, director nacional de preparación y respuesta de Copeco y Marco Antonio Artíca Tomé, comandante general del benemérito Cuerpo de Bomberos de Honduras.

INVITADOS DE FRENTE A FRENTE
Imagen de los invitados en Frente a Frente

El funcionario detalló que la municipalidad tiene identificados 1,528 sitios propensos a deslizamientos en Tegucigalpa.

Además, señaló que unas 730 colonias, de aproximadamente 1,300 existentes, presentan algún grado de vulnerabilidad, lo que representa a más de 600,000 personas que viven en estas zonas.

La exposición no se limita a los deslizamientos, ya que la ciudad también cuenta con fallas geológicas, escarpes y áreas donde las condiciones del terreno pueden favorecer deformaciones o hundimientos. A esto se suma el riesgo de inundaciones en sectores cercanos a cauces naturales.

"Es prácticamente toda la ciudad. Estamos hablando de 730 barrios de los 1,300. Hablamos más de 600,000 personas en estas zonas. Hablamos que casi el 70% de la ciudad tiene alguna condición de susceptibilidad y de vulnerabilidad", dijo Quiñonez.

AMDC monitorea las condiciones climáticas y de riesgos

Quiñónez explicó que la AMDC dispone de más de 40 estaciones de monitoreo que permiten observar diferentes variables, entre ellas los niveles de los ríos, la temperatura y la calidad del aire.

Esta información también es utilizada por la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) para realizar análisis y dar seguimiento a las condiciones que pueden representar riesgos para la población.

El funcionario indicó que, para determinar la vulnerabilidad de las zonas, se toman en cuenta distintos periodos de acumulación de lluvia, incluidos registros de 10, 90 y 95 días.

Estos datos permiten evaluar cómo las precipitaciones pueden influir en la estabilidad del terreno.

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Durante la entrevista también se abordó la situación de la colonia Villa Unión, en la carretera que conduce al departamento de Olancho, donde hay viviendas ubicadas en un sector identificado como propenso a deslizamientos.

El área también enfrenta riesgo de inundación por los corredores naturales de agua que desembocan en la quebrada El Sapo.

Quiñónez mencionó que otros sectores, como Obrera y Flor 1, también requieren atención, especialmente las familias que viven cerca de las riberas y otros puntos expuestos.

Más de 600 millones de lempiras para obras de mitigación

El director municipal informó que durante 2026 se destinaron alrededor de 700 millones de lempiras a obras de mitigación, con 55 intervenciones reportadas y 16 obras de reducción de riesgos en ejecución simultánea.

Según explicó, la municipalidad utiliza herramientas para establecer prioridades de inversión, tomando en cuenta factores como la cantidad de habitantes, la pobreza, las necesidades de servicios básicos y los niveles de vulnerabilidad de cada comunidad.

El objetivo es orientar los recursos hacia los sectores que requieren atención y reducir la exposición de las familias ante posibles emergencias.

Quiñónez también señaló que existen zonas donde las condiciones de riesgo son tan elevadas que sería necesario considerar el traslado de las familias a lugares más seguros, aunque reconoció que esta medida requiere recursos y planificación.

Entre las acciones que impulsa la municipalidad figuran planes de prevención y respuesta, ordenamiento territorial y desarrollo ambiental, además de una política municipal de gestión de riesgos.

Asimismo, se aprobó un mecanismo para reservar recursos de los ingresos municipales destinados a la prevención y la gestión del riesgo.

Las autoridades abordaron la importancia de la prevención y del monitoreo para reducir los riesgos que enfrentan las comunidades, especialmente durante periodos de lluvias.

La capital permanece bajo alerta verde, según lo expuesto durante la entrevista, por lo que las condiciones de vulnerabilidad mantienen la atención de las instituciones encargadas de la gestión de emergencias.

Vea el programa completo: