Un Juez de Letras Penal de la Sección Judicial de Tegucigalpa, dictó este domingo, arresto domiciliario para el general Romeo Vásquez Velásquez y dos exjerarcas de las Fuerzas Armadas de Honduras (FF. AA.), vinculados al caso de Isy Obed Murillo, quien murió durante el golpe de Estado de 2009.
La resolución se dictó luego de más de 20 horas de la audiencia inicial que comenzó el viernes a las 9:00 de la mañana y concluyó este domingo con la etapa de conclusiones.
Los tres exjerarcas militares serán enviados nuevamente al Centro Penitenciario de Támara donde el Instituto Nacional Penitenciario (INP), será el encargado de vigilar que los ciudadanos cumplan con la medida cautelar de arresto domiciliario.
De momento, queda pendiente la fecha en que será la audiencia preliminar que será notificada a las partes posteriormente.
"Estamos en la obligación de respetar las decisiones, no estamos conformes con la resolución, pero lo respetamos y sabemos que podemos recurrirla", Informó Luis Romero, abogado defensor de los tres exjerarcas.
MP apelará
Por su parte, el Ministerio Público presentara los recursos de apelación dentro del plazo establecido por la ley, según lo indicó en un comunicado formal.
Inconformidad del fiscal general
Tras la resolución el fiscal Johel Zelaya manifestó su inconformidad a través de X.
"La justicia de las clases burguesas fue nuevamente como una red que permitió escapar a los tiburones voraces, atrapando únicamente a las pequeñas sardinas" Rosa Luxemburgo", escribió Zelaya.

Requerimiento fiscal
La Fiscalía presentó un requerimiento fiscal contra Romeo Vásquez Velásquez, Venancio Cervantes, exsubjefe del Estado Mayor Conjunto y Carlos Roberto Puerto, excomandante del Comando de Operaciones Especiales el pasado 5 de enero del 2025.
A los tres ciudadanos se les supone responsables de los delitos de homicidio y lesiones graves contra Isy Obed Murillo y Alex Roberto Zavala, manifestantes en contra del golpe, que permanecían en el Aeropuerto Internacional Toncontín.
En el caso de Isy Obed Murillo perdió la vida tras recibir un impacto de arma de fuego en la cabeza, durante una protesta en Tegucigalpa.
