Especialistas en relaciones internacionales coincidieron en que Honduras debe evaluar el desempeño de su servicio exterior para garantizar que las embajadas generen resultados concretos en beneficio del país, especialmente en materia de inversión, cooperación y comercio.
El exembajador hondureño Andrés Pavón sostuvo que el debate sobre la cantidad de representaciones diplomáticas no debe centrarse únicamente en el costo que representan, sino en los beneficios que producen para Honduras.
"Por reciprocidad debería preguntarse qué gana ese país teniendo una embajada en Honduras económicamente", expresó Pavón, al señalar que las relaciones diplomáticas también fortalecen el intercambio cultural, la cooperación y la solidaridad entre las naciones.
Sin embargo, consideró que lo realmente importante es determinar si las embajadas están cumpliendo con su función de atraer inversiones y generar oportunidades para el país.
"Una embajada es una avanzada que le permite al Estado estudiar cuál es el comportamiento de inversión que se puede generar en ese país y de los países que tienen embajada ahí para poder venir a invertir en Honduras. Lo que hay que gestionar y validar es si eso se está haciendo", afirmó.
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Piden supervisar la gestión diplomática
Para Pavón, el Gobierno debe implementar un sistema de supervisión que permita evaluar el trabajo de los embajadores y medir los resultados de su gestión.
"Lo primordial es que exista un plan de supervisión de la gestión que está haciendo ese cuerpo diplomático en el exterior", manifestó.
Asimismo, recordó que muchos embajadores hondureños también ejercen como representantes concurrentes en dos, tres o hasta cuatro países, una modalidad que reduce los costos de funcionamiento del servicio exterior.
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El exdiplomático agregó que Honduras mantiene alrededor de 36 embajadas, una de las cifras más bajas de la región, por lo que antes de abrir o cerrar sedes diplomáticas debe definirse con claridad la política exterior del Estado y los objetivos que se buscan alcanzar.
Embajadas deben justificar su existencia
Por su parte, el experto en temas internacionales Graco Pérez señaló que es necesario realizar un análisis técnico para determinar en qué países resulta conveniente mantener una representación diplomática permanente y cuáles pueden ser atendidos mediante embajadas concurrentes.
"Debe hacerse un análisis para establecer en qué países podemos tener representación diplomática y cuáles pueden ser esas embajadas que pueden ser concurrentes en los otros países", indicó.
Pérez afirmó que las embajadas deben demostrar su utilidad mediante la atracción de cooperación internacional, inversiones y el fortalecimiento del comercio exterior.
"Aquellas embajadas que traigan cooperación, inversión y desarrollen el comercio son las que justifican su existencia", expresó.
El analista también cuestionó que en administraciones anteriores algunas sedes diplomáticas hayan sido abiertas por intereses particulares y no como parte de una estrategia de política exterior.
"Aquí ha existido en el pasado la apertura de embajadas por el interés de una persona, porque una persona quiere estar en un país determinado y entonces se abre la embajada", concluyó.
