El diputado del Partido Libertad y Refundación (Libre), Mario Portillo, anunció que respaldará la iniciativa orientada a limitar los poderes discrecionales de la presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rebeca Ráquel Obando, desmarcándose así de la postura oficial de su bancada.
"Me doy cuenta que el papel le quedó grande, entonces mi voto es para que se le quite; pero vamos a presentar que se retire el Consejo de la Judicatura, que se apruebe aquí. Solo va a quedar en evidencia quiénes en realidad quieren darle independencia o pelear cuotas políticas o cuotas de empleo en los poderes del Estado", expresó Portillo.
La iniciativa fue presentada por el secretario del Congreso Nacional, Francis Cabrera, y busca reformar el mecanismo de nombramientos, despidos y traslados dentro del Poder Judicial, estableciendo que estas decisiones sean adoptadas exclusivamente por votación del pleno de magistrados de la CSJ y no de forma discrecional por su titular.
Según Cabrera, la propuesta pretende crear un equilibrio institucional.
"Es una regulación normal, no queremos que un presidente de la CSJ le responda a un partido político; mejor que sea la mayoría de magistrados quienes toman las decisiones", manifestó.
El parlamentario detalló que el proyecto establece que las decisiones administrativas sean aprobadas por mayoría simple, es decir, la mitad más uno de los magistrados, lo que equivale a ocho votos.
Cabrera aseguró que al menos 10 diputados de Libre respaldan la iniciativa y afirmó que ya cuentan con los votos necesarios para aprobar el decreto.
Apoyar propuesta va en contra de la línea de Libre
No obstante, desde la misma bancada oficialista surgieron voces en contra. El diputado Edgardo Casaña sostuvo que "la orden, el acuerdo de bancada es no apoyar la injerencia" de un poder del Estado en otro, y advirtió que quienes no sigan la línea partidaria estarían desobedeciendo una instrucción del partido.
La propuesta surge en medio de crecientes cuestionamientos al funcionamiento administrativo del Poder Judicial y abre un nuevo capítulo de tensiones internas dentro del oficialismo.
