El subjefe de la bancada del Partido Nacional, Nelson Márquez, fue trasladado este jueves al Centro Penitenciario de Támara, en Francisco Morazán, tras ser vinculado en un presunto desfalco millonario al Estado de Honduras.

Antes de subir al camión que lo trasladó al presidió junto a otros implicados, el diputado por Intibucá lanzó un breve, pero contundente mensaje en el que aseguró que sigue creyendo en la justicia de Honduras.

"Sin ceder en la lucha jamás, sigo creyendo en la justicia", mientras gritaba "¡Viva Honduras!" a las personas que llegaron para apoyarlo. Al ser consultado si consideraba su detención una persecución política, respondió escuetamente: "Cada quien lo califica como quiere".

Márquez fue enviado a prisión junto a otros cinco implicados por determinación del juez natural Roy Pineda, quien conoció la causa y negó las medidas sustitutivas solicitadas por los apoderados legales.

Las garantías económicas ofrecidas iban desde siete hasta 19 millones de lempiras, pero no fueron suficientes para evitar la prisión preventiva.

Caso por el que acusan a Nelson Marquez

El Ministerio Público, a través de la Unidad Fiscal Especializada Contra Redes de Corrupción (Uferco), presentó requerimiento fiscal contra una red conformada por exfuncionarios, jueces, abogados y empresarios.

Se les acusa de operar durante más de dos décadas mediante contratos irregulares y fallos arbitrales sin validez legal, que permitieron demandas fraudulentas contra el Estado por más de 3,000 millones de lempiras.

Según las investigaciones, los recursos públicos fueron desviados a cuentas personales, pagaron hipotecas y se utilizaron en otros fines ajenos al interés del Estado.

La estructura habría usado documentos falsos, reglamentos sin publicación oficial y maniobras judiciales para ejecutar pagos desde instituciones como el Banco Central y Sedecoas-FHIS.

Entre los señalados también figuran la exprocuradora general Lidia Estela Cardona Padilla, la exfuncionaria Vicenta Doblado Andara, los abogados Caronte Rojas Zavala y Murray Paul Farmer, y los jueces Irissabel Miranda Hernández y Raymundo Esaú Gradiz Vilorio, este último también detenido.